¿De qué necesita más el mundo? Lawrence W. Ree

Hace 30 años, me encontré con unas oraciones que decían “El mundo necesita más”. Probablemente, las leí en el Reader´s Digest, no lo sé; y el autor era anónimo. He tratado de encontrar al autor, pero todo ha sido en vano. Sin embargo, esas oraciones decían algo importante y, me han impulsado a estudiarlas para extenderlas a un texto más largo. Las he compartido con audiencias alrededor del mundo, la más reciente en la Georgia Public Policy Foundation en noviembre del 2016. Invariablemente, las personas se me acercan preguntando, luego de las charlas, si pueden comprar una copia de mi trabajo.

Este pequeño ensayo expresa bien el mensaje de los valores y el carácter que nosotros en FEE (Fundación para la Educación Económica) queremos resaltar como cruciales para alcanzar la libertad y la felicidad. De hecho, he subrayado en numerosas ocasiones que la libertad y el carácter son caras de una misma moneda. Las sociedades no pueden gozar de una si existe carencia de la otra. Este es un mensaje fuerte y claro, que resalto en mi libro más reciente: Real Heroes: Inspiring True Stories of Courage, Character and Conviction, el cual es muy popular en los Estados Unidos.

Si usted se siente inspirado por este ensayo a ser un mejor ejemplo para quienes le rodean o, si lo utiliza para ayudar a otros a mejorar, me hará el día. Aquí le va:


El mundo necesita más hombres y mujeres que no tengan un precio por el cual vendan su individualidad; quienes no renuncien a su integridad para obtener beneficios; que tienen sus prioridades claras y en orden; que consideren su apretón de manos un contrato blindado; quienes no le teman a asumir riesgos al defender lo correcto; crean en la verdad y no en la comodidad; que sean honestos ante cualquier circunstancia.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, tengan ambiciones tan grandes que incluyan a los demás; sepan ganar con gracia y perder con dignidad; que no crean que las llaves al éxito son la crueldad, astucia y picardía; que tengan amistades de veinte o treinta años de antigüedad; sobrepongan sus principios y valores a la política y a la posibilidad de tomar ventajas personales; que no le teman a ir en contra de la opinión pública y lo políticamente correcto.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, sean humildes y acepten que planear su propia vida es un desafío de tiempo completo y por lo tanto, no piensen que pueden planear la vida económica de miles de personas. Que no consideren al Estado como la más alta autoridad. El mundo necesita más hombres y mujeres que, no le teman a la responsabilidad, que sean lo suficientemente maduros para reconocer la responsabilidad de sus actos; valientes para decir la verdad ante el poder; que sean sabios para agradecer a los demás cuando lo merecen.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, sean tolerantes para aceptar el individualismo de cada persona; que no se sientan amenazados por opiniones, religiones, conductas o estilos de vida diferentes por quienes las practican pacífica y respetuosamente; pacientes para convencer a otros a través de la percepción y no por la fuerza; quienes no demandan de los políticos mejorar su condición de vida en detrimento de la de otros; quienes entienden que agregando valor a través de la producción, innovación y servicio son superiores que aquellos que llaman a la distribución de la propiedad de otros a punta de pistola.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, no abandonen lo correcto por cuestiones de apariencia; que sepan lo importante que es guiar siendo un ejemplo, no dando órdenes; que no obligarían a otros a cometer actos que ellos libremente no harían; conviertan las circunstancias más adversas en oportunidades de aprendizaje y mejora; reunir la integridad para trabajar y así ganarse la vida, en lugar de votar a cambio de una; puedan perdonar hasta esos que han cometido injusticias contra ellos. El mundo, en otras palabras, necesita más hombres y mujeres que, posean características enaltecidas por el tiempo, la experiencia y el buen sentido, que colectivamente llamamos carácter personal.

Fuente: https://goo.gl/cvWW4b

Traducción Libre
Daniela González
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.

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