Sobre Liberalismo y Capitalismo

En la actualidad muchas personas confunden estos términos, liberalismo por un lado y capitalismo por otro, algunos creen que estos términos representan lo mismo y otros tal vez crean que no tienen nada en común; cualquiera que sea el punto de vista, este ensayo intentará aclarar ambos términos.

El liberalismo antecede indudablemente al término capitalismo, pues éste (el capitalismo) surge como consecuencia de  emprendedores, empresarios y empresas que formaron un capital producto de sus ahorros y ahora ofrecen productos y servicios a las persona que demandan de ellos esos productos y/o servicios.

Es en este punto donde se confunde el término capitalismo con liberalismo, pues en realidad para los anti-liberales es mejor criticar al capitalista creador de nueva tecnología por un error en precios por ejemplo que al liberalismo cuya esencia es la libertad.

No resulta nada beneficioso para el anti-liberal criticar al liberalismo, pues es mejor hacer quedar mal al capitalismo con una imagen del empresario explotador (que es la idea predominante en el mundo), sin embargo, la mayor parte de la gente no valora o no entiende que gracias a esos capitalistas (empresarios) hoy gozamos de los beneficios de tener un smarthphone a un precio que hace una veintena de años ni siquiera podíamos imaginar, y esto es gracias a la inversión que se da en el capitalismo.

El capitalismo tiene su fundamento en el liberalismo, pero lastimosamente hoy vemos capitalistas que apoyan el “proteccionismo del estado” y esto no tiene nada que ver con el liberalismo pues el liberalismo en lugar de beneficiar a un grupo en particular o clases social; éste busca por medio de políticas beneficiar los intereses de la colectividad.

El profesor Mises explica de manera categórica lo que en realidad es el Liberalismo, él explica que muchas personas confunden hoy en día  el progreso que se logra por medio del uso de la fuerza y del sometimiento de otras personas (uso de la coacción).  Cuando en realidad el Liberalismo lo que persigue es progresar por medio del servicio efectivo a los consumidores del mejor modo y más económico posible.

La filosofía liberal no puede explicarse por el actuar de algunos políticos liberales, la filosofía liberal no es un dogma rígido ni una teoría orgánica.  El liberalismo es la aplicación de las teorías científicas a la vida social de los hombres.

Al parecer aquellos que se autodenominaban liberales terminaron siendo conservadores, y quienes se autodenominaban conservadores terminaron siendo más liberales, es decir, esa mezcla de términos entre liberales y conservadores (capitalistas y socialistas) ha confundido a la mayoría de personas incluyendo a los mismos políticos que han ejercido por años la política en países como Inglaterra y Estados Unidos de América (países que en la antigüedad encabezan la lista de países liberales), creyendo ellos mismos que el éxito del liberalismo está en el control estatal y lograr acaparar lo más que puedan mientras permanezcan en el poder.

En el verdadero liberalismo, que regularmente se dio en países adelantados (en sentido liberal), la mayoría de quienes ocupaban la cima de la pirámide social estaba formada por personas que partieron de condiciones de estrechez económica pero que supieron hacerse camino con sus propias fuerzas y el favor de las circunstancias, es decir, la cima de esa pirámide social no la formaban únicamente aquellos individuos favorecidos desde su nacimiento por unos padres ricos y bien situados como se ha creído en estos últimos tiempos.

Considero necesario también mencionar que a lo largo de la historia han existido anti-liberalistas, quienes le han hecho tanto daño a la misma civilización causando una reducción de la productividad del trabajo y aumentando la miseria y las penurias económicas para buena parte de la población mundial todo esto mediante “experimentos socialistas” y en este sentido América Latina no ha sido la excepción, ya que se ven casos reales en donde se han encarnado gobiernos anti-liberalistas creando una economía dirigida que no ha hecho más que estancar a los pobladores mismos (en el sentido de productividad) y por ende a toda la nación dirigida por estos pensamientos socialistas.

Es de relevante importancia dentro del liberalismo, saber que pensadores como Adam Smith, David Ricardo, Wilhelm Humboldt y David Hume han destacado por su amplio conocimiento del liberalismo y han dejado un gran legado para las generaciones actuales, dejando en claro que el liberalismo puro es más que dogmas rígidos y que aunque la teoría liberal permanezca idéntica en su línea de fondo, hoy en día es muy distinta debido a la mala aplicación de parte de individuos que se autodenominan liberales quienes quizás nunca han leído a estos padres del liberalismo puro.

El liberalismo es elemental para dar inicio a la prosperidad económica de un país entero, pero esto inicia con el individuo (base del liberalismo), quien es el encargado de actuar dentro de la sociedad, es decir, el individuo se convierte en ese ente praxeológico capaz de ir y venir sin  necesidad de ningún tipo de coacción que le diga de qué manera actuar, cuándo hacerlo y por qué hacerlo.

Si algo tiene claro el liberalismo es que no hay algo más poderoso en el mundo que las ideologías y los ideólogos, y que las ideas se combaten sólo con ideas.   El liberalismo comprende que es de gran locura confiar en las armas, porque sólo se puede disponer de una tropa de soldados si ésta está dispuesta a “obedecer”, el liberalismo comprende también que las bases de todo poder y de todo dominio son, en último análisis, de carácter ideológico.

Los partidos políticos antiliberales, desde siglos pasados, ya no ven a los ciudadanos como tales, sino los ven como miembros activos de un partido político, tanto así, que los toman desde niños, ofreciéndoles beneficios particulares y el disfrute de algunas libertades con tal de que estos, no se separen del partido político que le beneficia desde muy temprana edad, lo cual, claro está, es un gran error pues estanca el pensamiento, hace que las personas se enfoquen solo en recibir esos beneficios y en nunca cuestionar los intereses de dichos partidos políticos antiliberales.

Uno de los problemas principales con los que estos partidos políticos antiliberales se encontró y sigue encontrando es el problema de los “intelectuales”, es decir, personas tales como  abogados, médicos, profesionales, entre otros, se oponen a esa manutención estatista, pues ellos quizás por los conocimientos que poseen, cuestionan de forma directa esos intereses políticos absurdos que tienden a mantenerse en el poder a través de la simpatía de grupos que ignoran sus malas intenciones, lo que no sucede con grupos de profesionales, que saben muy bien que solamente atendiendo bien a sus clientes, podrán mantenerse bien económicamente y que no es necesaria la intervención estatal para gozar de privilegios en una sociedad perfectamente conocedora de las intenciones equivocadas de un partido político antiliberal.

Guatemala no es la excepción, al parecer seguimos en un grado alto de ignorancia, pues la gente no se capacita, no se interesa en aprender, en leer, en conocer más sobre cultura general, menos sobre historia de nuestro país, esto entonces estanca a toda la población y la hace vulnerable para que partidos políticos se valgan de la ingeniería social, para hacerse propaganda barata, convencer a las masas que ignoran esas malas intenciones partidistas y al final hacen que Guatemala siga dependiendo de un Estado benefactor comandado por un partido político que genera ideas a su conveniencia, ideas muy bien recibidas por la población poco esforzada en aprender y elegir de manera acertada un partido político que garantice un verdadero estado de derecho.

Cuando hablamos sobre Liberalismo y Capitalismo, es muy interesante notar como el autor (Ludwig Von Mises), deja en claro que la propiedad es indiscutiblemente inseparable de la libertad, explica que ambas surgieron juntas y que no pueden existir y subsistir de  manera separada.

Los esclavos han existido a lo largo de la historia de la humanidad, es más hay datos bíblicos que relatan inclusive que el Estado de Israel por mucho tiempo, para ser exactos por cuatrocientos años fueron esclavos en Egipto, la raza negra también por muchos siglos fueron esclavos de los blancos en diferentes partes del mundo, América del Norte no es la excepción, ya que el tema de la esclavitud ha sido un tema que ha dejado secuelas que viven hasta hoy en día.

Pero ¿por qué menciona el autor el término “esclavitud”?, el profesor Mises lo menciona, precisamente porque desea hacer énfasis en los beneficios de la libertad y por qué no decirlo en el derecho a la libertad que todo ser humano posee.  El asunto radica en que al parecer, el autor descubre que no todo es como parece, pues se ha creído siempre que todos quieren ser libres, que nadie desea estar bajo el yugo de la esclavitud y que la naturaleza del hombre es querer ser libre, pero vaya sorpresa la que me llevé en este capítulo, pues la sorpresa la explico a continuación.

No todas las personas desean ser libres.  Esto parece extraño, pero según el autor, no todos anhelan, desean o añoran la libertad, pues algunos, y esto en un buen porcentaje, prefieren quedarse siempre a vivir como esclavos, por una o varias razones, pero eso es lo que se ha demostrado a la largo de la historia de la humanidad, ya que algunos se encuentran con el dilema de libertad versus esclavitud, en la libertad, por lógica no tendrá ya más las cadenas en los pues o las manos y gozará de plena libertad de ir y venir a cualquier lugar, por el otro lado está  la esclavitud que no le permite ese derechos de ir a donde él quiera y cuando quiera, pero al parecer algunos prefieres esto, a cambio de tener asegurado un mantenimiento fijo, el cual podría ser la alimentación, el vestido y la vivienda o cualquier otro que no demande de la persona ninguna preocupación, pues el “amo” se lo proveerá siempre y cuando él obedezca y esté sujeto a sus más íntimos deseos.

Es muy curioso entonces, encontrar el punto de vista de Ludwig Von Mises quien confronta ambos puntos de vista, y llega a la conclusión de que la libertad es únicamente para aquellas personas de mente libre, es decir, aquellas personas que están dispuestas a enfrentar esos retos que trae consigo la libertad, el hecho de proveerse la persona misma los recursos para vivir él y los suyos, así como saber la forma de administrar el tiempo que como persona libre tendría y por ende manejar de forma adecuada de ese tiempo, por lo leído creo que Mises deja categóricamente claro que la libertad es específicamente para la persona industrial.

Es indiscutible que la libertad exista separada de la propiedad, pues el hombre necesita tener esa libertad para disponer qué hacer o qué no hacer con su propiedad, lo único que el Estado debe garantizar es ese derecho, el derecho a la propiedad.   Concluyo también que a lo largo de muchos años siempre se había creído que todas las personas anhelan la libertad, pero eso no es más que un mito; ya que vemos incluso en la actualidad, casos en donde personas administradoras de gobiernos dictatoriales siguen en el poder porque los ciudadanos siguen eligiéndolos, y los prefieren incondicionalmente, aunque esto les cueste su propia libertad, que curioso, pero es lo que se vive incluso en pleno siglo veintiuno, entiéndase casos reales de hoy, las elecciones en Venezuela por ejemplo.

En la tolerancia que explica el profesor Mises existe una “intolerancia”, y esta es, la intolerancia a la intolerancia.

Mises explica muy bien el concepto de tolerancia, dejando en claro que sin tolerancia nunca se vivirá una verdadera paz social, pues la falta de tolerancia ha causado un sinfín de guerras a lo largo de la historia.

Es común que en nuestro medio no exista mucha tolerancia, quizás porque nuestras mentes permanecen aún cerradas a nuevas ideas, pues es común que admitamos como verdad que lo que pensamos que es verdad.  Y esto es el detonante de muchos conflictos ideológicos, la falta de tolerancia.

El liberalismo es y ha sido tolerante con la religión por ejemplo, pues no impide a nadie creer en lo que mejor le parece creer, aunque Mises expone que a la religión el liberalismo le hizo ver el error de ser ellos los únicos facultados para enseñar.

Guatemala no fue la excepción, pues según la historia desde los tiempos de la colonización, se impuso el sistema educativo administrado en su totalidad por la religión católica, es decir, solo podía aprender a leer y escribir aquella persona que estuviese dispuesta a someterse al sistema religioso de la época, quien no quería, pues simplemente no aprendía.

Es por eso tal vez que en nuestros pueblos guatemaltecos vemos hasta  la fecha un modelo religioso implantado en toda la república,  ubiquémonos mentalmente en los parques centrales y veremos que en los costados encontraremos siempre, el mercado municipal, la municipalidad y la iglesia.  ¿Casualidad?, no creo.

La organización de la economía como muy bien lo explica el profesor Mises, está conformada por cinco sistemas de organización de la cooperación, siendo estas: el capitalismo, sistema de propiedad privada de los medios de producción pero con periódica confiscación y redistribución de la riqueza, sistema sindicalista, el socialismo o comunismo y finalmente el sistema de intervención estatal.

No hace falta quienes argumental que desde el inicio de la humanidad no ha existido la  propiedad, es más dicen hoy en día que en cualquier momento puede abolirse este derecho de las personas, argumentan que antes se producía sin tener propiedad privada, lo cual como lo indica el profesor Mises no vale la pena dedicarle tiempo, pues vemos que hoy en día sería imposible producir si no existiese la propiedad privada.

Viene a mi mente en este momento las revoluciones por las que el ser humano ha pasado a lo largo de la historia y como bien recordaremos antes según historiadores el ser humano era nómada pero cuando descubrió “la semilla”, y pudo distinguir que si la sembraba en la tierra, la cuidaba y esperaba cierto tiempo pues le producía frutos, fue en ese momento que el ser humano ya no quiso moverse y es ahí según mi criterio que nace LA PROPIEDAD PRIVADA, pues el ser humano fijó límites territoriales en donde él en ese momento sembraba las semillas y esto le permitía vivir y alimentarse y alimentar a los suyos pero era indispensable que los demás respetaran esa “parcela” de tierra que en ese momento era ya de su pertenencia.

En realidad, los primitivos opositores al sistema de propiedad privada de los medios de producción no combatían la propiedad privada como tal sino lo que ellos combatían era la desigualdad de rentas y la desigualdad de riquezas, argumentando que era necesario crear un sistema de redistribución periódica de la totalidad de bienes o más específicamente que se repartiese el bien de capital que en ese momento se consideraba lo máximo, siendo este el factor “tierra”.

Guatemala no es la excepción con este problema, pues muchos argumentan que la población prosperará cuando se reparta la tierra o más bien cuando se eche a andar la “reforma agraria”.  Esto queda desmentido por el profesor Mises, pues en realidad esto de la reforma agraria no es más que un medio para quitarle al que tiene y darle al perezoso y al que no quiere trabajar o generar por cuenta propia, y si se reparte lo que no se ha producido, pues por lógica lo que se estará repartiendo será “pobreza” en lugar de riqueza.  Claro que el pueblo menos educado no lo entiendo, pues ellos reclaman a gran voz que se les “regale”, que se les “otorgue” o que se les dé en calidad d “donación” determinadas tierras que no pertenecen al gobierno pero que él por ser el máximo ente de poder y de autoridad en el país, puede “expropiar” propiedades ajenas y regalarlas a los menos pudientes, sabiendo claro que esto daña notablemente el estado de derecho en un país.

Quiero mencionar que todos los sistemas de organización económica a excepción del capitalismo, buscan la distribución y redistribución de ganancias, rentas y propiedades, el caso del sindicalismo por ejemplo no busca que se distribuya la propiedad a todas las personas sino únicamente a los trabajadores de determinada empresa quienes se encuentran perfectamente organizados y reclaman “sus derechos”, aunque muchas veces dañen a la misma persona que les ha dado trabajo y/o empleo por medio de una empresa.  Es inconcebible entonces que la igualdad en la distribución de la propiedad pueda alcanzarse por las vías propuestas por el sindicalismo.

Una frase popular dice que en la administración privada el mejor administrador es aquel que gasta menos; mientras que en la administración pública el mejor administrador es aquel que gasta más.  Esto quizás no sea una casualidad pues en la realidad vemos que la burocratización se caracteriza por eso precisamente, por gastar sin ningún control, pues no cuentan con herramientas que les permitan medir el desempeño o porque quizás no hay a quien rendirle cuentas.

En la empresa privada, el dueño se ve en la necesidad de recurrir a herramientas vitales de control como lo son la contabilidad, la estadística empresarial y el cálculo monetario, pues de ello dependerá llevar un control efectivo de todas sus inversiones, con estas herramientas, el empresario puede comparar sus ingresos con sus egresos y como bien lo decía Goethe la mejor herramienta jamás inventada ha sido la partida doble, pues con ella se puede verificar el cargo y el abono, los activos y los pasivos, las ganancias y las pérdidas.

En el otro extremo está la burocratización que nunca hace uso de ninguna herramienta de control, es más al parecer no la necesita, pues les da lo mismo ganar que perder, ya que no hay nadie a quien rendirle cuentas, no importa si se necesitan más burócratas o no, si hay demasiados empleados públicos o hacen falta, es decir, en la burocratización nada importa más que contratar sin necesidad de entrar en ninguna competencia, basta con tener injerencia con gente de gobierno para poder  ocupar un puesto público y nada más, pues lo demás no importa.

Guatemala se caracteriza por ser un país de burocracia, un país netamente mercantilista, en donde el gobierno acostumbra a retrasar todos los procesos, a darle vueltas al asunto, y esto le ha hecho tanto daño a nuestra economía que sitúa a Guatemala el día de hoy, según estadísticas oficiales, entre los primeros cinco países más pobres del mundo.  Esto no es ninguna casualidad, es el resultado de la burocratización y del gasto desmedido y descontrolado del aparato llamado “gobierno”, que despilfarra a manos llenas los recursos que la mayoría de guatemaltecos produce a través del empleo de la fuerza de trabajo y a través de  la generación de productos y servicios con bienes de capital privados.

“Laissez Faire-Laissez Passer”, es una frase que significa “dejar hacer, dejar pasar” y esto es lo que le corresponde al Estado, dejar hacer y dejar pasar, principalmente por las fronteras, pues en las últimas décadas se ha incrementado el control y cierre de fronteras de parte de gobiernos intervencionistas que consideran que al controlar mejor las fronteras lograrán incrementar sus ingresos fiscales, pero esto lo desmiente el profesor Mises en el capítulo que hoy estamos comentando.

Impedir el intercambio internacional de mercancías significaría infligir un daño irreparable al grado de civilización alcanzado por la humanidad, equivaldría para millones y millones de hombres a la pérdida definitiva del bienestar, si no ya del mínimo vital.

El intercambio internacional es necesario, es fundamental y elemental para los habitantes de todos los países, es conveniente recordad que los países no intercambian bienes, los que intercambian bienes y servicios son las personas que viven en estos países, y en la medida que el intercambio internacional se desarrolle de mejor forma, eliminando las fronteras principalmente, entonces se logrará un mejor desarrollo para los países que en esos intercambios intervienen.

Ser productor-consumidor no funciona, pues hemos visto a lo largo de los años que Guatemala por ejemplo es un país cien por ciento agrícola, en donde se siembran y cosechan diferentes granos básicos tales como maíz, frijol, arroz, trigo entre otros que son de mediana calidad pero que lamentablemente sirven únicamente para “consumo personal” o “consumo familiar” pues las personas emplean todo su tiempo en la producción de estos bienes pero no se exportan, no se intercambian, más bien se consumen ahí mismo.

Es necesario entonces producir bienes, pero bienes de buena calidad, con estándares internacionales y que estos se exporten, sea por vía terrestre, vía aérea o marítima, pero que se exporten, pues esto da inicio al intercambio internacional y es así como las naciones prosperan, pues es imposible como lo indica el profesor Mises que alguien pueda autárquicamente cubrir sus necesidades mediante la producción interior y creerse autosuficiente, creer que no necesita de los demás para poder vivir y prosperar.

Quiero también mencionar que cuando una nación se enfoca en producir todos los bienes para su propio consumo, sin pensar en el intercambio (importación y exportación) lo que provoca a mediano plazo es una drástica reducción del producto anual bruto y por ende una notable caída del bienestar social y una baja en la calidad de vida de todos sus habitantes.  A todos nos conviene intercambiar con otros, pues esta es la esencia de la división internacional del trabajo.

La libertad de circulación en las palabras del Profesor Mises es un derecho que le asiste a todo individuo, pues éste es libre ir y venir y de trabajar donde mejor le plazca.  Esto parece una utopía hoy en día pues vemos que sucede todo lo contrario, es decir, los gobierno prohíben a los pobladores que se vayan de la nación, tal es el caso de Corea del Norte por ejemplo donde a las personas que se van sin permiso del gobierno se les llama “disidentes” y si un disidente es sorprendido huyendo o saliendo del país sin permiso del gobierno, debe pagar con trabajo forzoso o hasta el extremo de pagar con su propia vida.

Por otro lado existen hoy en día gobiernos proteccionistas que crean leyes anti-inmigrantes, leyes que castigan severamente a las personas extranjeras, ya que al parecer todo responde a la protección que se le quiere dar al trabajador local, al trabajador interno, al trabajador originario de esos países, pero dentro de todo esto, se disfrazan también muchos intereses de parte de sindicatos muy bien organizados dentro de esos países, quienes no quieren competencia de mano de obra, ellos se creen omnipotentes y capaces de suministrar toda la mano de obra que se necesita dentro de esos países, evitando así la oferta de parte de otros trabajadores (migrantes regularmente).

En el caso de nuestro país, creo que el porcentaje de proteccionismo a los sindicatos es de 95 y 5, pues estos grupos de poder (los sindicatos), mantienen acuerdos y/o amenazas incluso al gobierno de turno para que éste les provea de fuentes de trabajo y de beneficios específicamente para sus agremiados y para nadie más, dejando así sin ningún margen de ganancia para otros trabajadores.

No es extraño que en áreas aledañas a fronteras como México, El Salvador y Honduras quizás se ve a muchos inmigrantes trabajando temporal o definitivamente en departamentos cercanos a estos países, y esto quizás desde mi punto de vista representa ese 5% de margen en donde se ofrece mano de obra barata de parte de personas extranjeras y que en muchas ocasiones es mejor que el trabajo desempeñado por miembros de los sindicatos ya mencionados.

Hago énfasis en la baja producción que se logra al no permitir que otros trabajadores (extranjeros por supuesto), puedan desempeñar labores en otros países, el restringir esta oportunidad, se restringe también el desarrollo de un país, se cae en el estancamiento y directamente en lo que conocemos como “proteccionismo”.

Debo aclarar que el liberalismo nunca construyó una organización y un aparato de partido como lo hicieron los anticapitalistas, es más el liberalismo nunca dio  importancia a la táctica política en las batallas electorales y en los debates parlamentarios, jamás practicó las virtudes del estilo diplomático y de la negociación.

El liberalismo tiene claro que el mundo solo podrá superar gradualmente la situación en que le han precipitado los grupos anticapitalistas organizados si el liberalismo vuelve a ser el eje de la política de las grandes naciones, sólo si un cambio radical en la mentalidad y una convicción profunda de los individuos consiguen dar de nuevo vía libre al capitalismo.

Uno de los problemas para el capitalismo o liberalismo es que se encuentra siempre con la fascinación de parte de las masas para aquel candidato que promete expropiar la propiedad privada, esto siempre despierta el interés de la mayoría y por ende se convierte en un problema serio para el liberalismo o capitalismo, ya que en su mayoría por ignorancia las personas creen que en la medida que se le quite el rico, todos serán más ricos, cuando sucede todo lo contrario, en realidad si le quitamos al que tiene para repartir entre los que no tienen, lo que esto desata es un problema de escasez y de pobreza.

Recordemos que sin la protección a la propiedad privada de parte del Estado, la productividad de ese país estará en completo riesgo, pues no existe otra forma de alcanzar el desarrollo y prosperar si no es por medio de los factores privados de producción, factores que deben ser protegidos y garantizados por todos aquellos partidos políticos que se encuentran en el poder, esta es la esencia del tema en cuestión, pues se necesita garantizar un estado de derecho real, que se oponga a la expropiación de la propiedad privada y que limite el poder de esos partidos políticos anticapitalistas.

Finalmente, debemos recordar que uno de los mayores riesgos que siempre se corre al elegir a nuevos gobernadores o específicamente al elegir nuevos partidos políticos, se corre el riesgo de ser víctima del nuevo gobierno, quien al llegar al poder podría ejercer su derecho de expropiación (lo cual es un abuso por supuesto), y dejar a la persona individual l sin su mayor derecho, el derecho a la propiedad privada.  Lamentablemente , las masas ignoran estos casos, es más, no les interesa siquiera aprender acerca del tema, por el contrario se agradan tanto cuando un candidato promete que les dará las tierras que en ese momento pertenecen a otra persona, esto despierta el interés de la ignorancia, y es ahí en donde los anticapitalistas aprovechan para ganar simpatía, ganar espacio, y una vez convencida la masa de personas, proceden a ejercer con todo  el peso de la ley, políticas anticapitalistas, es decir, políticas que atentan contra la propiedad privada de los medios de producción, ocasionando que el único productor y dueño al final sea el mismo Estado, quien en realidad no tiene la capacidad de producir, pues lo único que bien sabe hacer el aparato de gobierno es gastar lo que proviene de la producción privada y es así como se llega a extremos administrativos como por ejemplo el Estado de Venezuela, gobierno que se ha dedicado a expropiar propiedades privadas y vemos claramente el resultado de la ineficiencia en la administración de estos recursos, porque como repito, el gobierno no es el encargado de producir nada, ellos son llamados a administrar la cosa pública y nada más, a servir a aquellos que están ocupados en otras cosas y a garantizar el derecho de propiedad, de libertad y de libre locomoción de los ciudadanos en general.

Es necesario entonces que la libertad impere en nuestro territorio, porque cuando se garantiza la libertad para los ciudadanos, también se garantizan todos los demás derechos, como el derecho a la propiedad privada, un derecho inherente del ser humano que garantiza la máxima productividad para bienestar de la persona, de su familia y por ende para la nación entera.

Lic. Alder Edilzar GodÍnez Navarro
Profesor Universitario y Asesor Independiente

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.

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