Los extremos: la receta del desplome de la derecha en España


El pasado domingo 28 de abril de 2019 se celebraron elecciones generales en España para elegir a representantes del Congreso y el Senado. Anteriormente, como resultado de las elecciones de 2016, España tenía una legislatura predominantemente de derecha conformada por una coalición de partidos liderados por el Partido Popular (PP). Esta situación, sin embargo, ha cambiado mucho tres años después: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), un partido de izquierda moderada, ha ganado las elecciones generales de 2019; al mismo tiempo, el PP ha vivido el desplome más grande de su historia. La división de escaños en el Congreso le dio la mayoría al PSOE, que ha obtenido 123 diputados. Por su parte, el PP, consolidado como segunda fuerza política, consiguió 66 escaños. El resto del órgano legislativo se dividió entre Ciudadanos (57), Unidas Podemos (42), VOX (24) y otras 3 coaliciones minoritarias (El País, 2019).

¿Cómo interpretar los resultados de esta elección? En el teorema del votante medio se expone que los políticos buscan maximizar sus votos, inclinando sus propuestas hacia el centro del espectro político. En los extremos del espectro, según esta teoría, se encuentran las propuestas y los candidatos con ideas más radicales, mientras que los más moderados se encuentran en el centro del mismo. Por otro lado, los votantes normalmente tienden a buscar candidatos más moderados a la hora de emitir su voto (Holcombe, 2016). El teorema del votante medio es una herramienta útil para entender el resultado de las elecciones generales de 2019 en España, especialmente el desplome del PP. Si bien este teorema es una herramienta utilizada para analizar sistemas políticos de dos partidos, sus premisas resultan útiles para explicar lo sucedido el pasado domingo.

Se ha argumentado que bajo el liderato de Pablo Casado el PP se alejó de la línea centrista que marcó Mariano Rajoy e hizo una campaña más liberal. Con este cambio, el PP pareciera haberse inclinado más hacia el extremo derecho del espectro, alejándose de las preferencias del votante medio (Del Riego, 2019). Por su parte, VOX y Unidas Podemos se ubican en los extremos de la derecha y la izquierda del espectro, respectivamente (Gil, 2019). El PSOE, en este caso, es el más favorecido con esta configuración. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (2011), el PSOE es un partido de centro-izquierda, lo que lo coloca en la zona con mayor caudal de votos: la media del votante.

El teorema planteado por Randall Holcombe (2016) que hemos usado como marco teórico suele funcionar, principalmente, en sistemas de dos partidos. El caso español, sin embargo, prueba que también puede ser aplicable en sistemas multipartidistas. Al alejarse el Partido Popular de la media, cedió al PSOE y a Ciudadanos una buena base de votantes de centro. Adicionalmente, la competencia de VOX como fuerza emergente de la derecha conservadora le restó votos al PP en ese extremo del espectro. Bajo la perspectiva de public choice, al liberalizar su plataforma, el Partido Popular se acercó a los extremos, junto con VOX y Unidas Podemos, cediendo la media del espectro al PSOE y Ciudadanos. No se puede afirmar de manera definitiva que la pérdida de escaños del PP se haya dado por esto. Sin embargo, la teoría de public choice nos ofrece una interesante herramienta de análisis con la que  obtener una explicación lógica al comportamiento de los votantes españoles.

Referencias


Por Rafael Párraga
10 de mayo del 2019

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.


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