Sobre Liberalismo y Capitalismo

En la actualidad muchas personas confunden estos términos, liberalismo por un lado y capitalismo por otro, algunos creen que estos términos representan lo mismo y otros tal vez crean que no tienen nada en común; cualquiera que sea el punto de vista, este ensayo intentará aclarar ambos términos.

El liberalismo antecede indudablemente al término capitalismo, pues éste (el capitalismo) surge como consecuencia de  emprendedores, empresarios y empresas que formaron un capital producto de sus ahorros y ahora ofrecen productos y servicios a las persona que demandan de ellos esos productos y/o servicios.

Es en este punto donde se confunde el término capitalismo con liberalismo, pues en realidad para los anti-liberales es mejor criticar al capitalista creador de nueva tecnología por un error en precios por ejemplo que al liberalismo cuya esencia es la libertad.

No resulta nada beneficioso para el anti-liberal criticar al liberalismo, pues es mejor hacer quedar mal al capitalismo con una imagen del empresario explotador (que es la idea predominante en el mundo), sin embargo, la mayor parte de la gente no valora o no entiende que gracias a esos capitalistas (empresarios) hoy gozamos de los beneficios de tener un smarthphone a un precio que hace una veintena de años ni siquiera podíamos imaginar, y esto es gracias a la inversión que se da en el capitalismo.

El capitalismo tiene su fundamento en el liberalismo, pero lastimosamente hoy vemos capitalistas que apoyan el “proteccionismo del estado” y esto no tiene nada que ver con el liberalismo pues el liberalismo en lugar de beneficiar a un grupo en particular o clases social; éste busca por medio de políticas beneficiar los intereses de la colectividad.

El profesor Mises explica de manera categórica lo que en realidad es el Liberalismo, él explica que muchas personas confunden hoy en día  el progreso que se logra por medio del uso de la fuerza y del sometimiento de otras personas (uso de la coacción).  Cuando en realidad el Liberalismo lo que persigue es progresar por medio del servicio efectivo a los consumidores del mejor modo y más económico posible.

La filosofía liberal no puede explicarse por el actuar de algunos políticos liberales, la filosofía liberal no es un dogma rígido ni una teoría orgánica.  El liberalismo es la aplicación de las teorías científicas a la vida social de los hombres.

Al parecer aquellos que se autodenominaban liberales terminaron siendo conservadores, y quienes se autodenominaban conservadores terminaron siendo más liberales, es decir, esa mezcla de términos entre liberales y conservadores (capitalistas y socialistas) ha confundido a la mayoría de personas incluyendo a los mismos políticos que han ejercido por años la política en países como Inglaterra y Estados Unidos de América (países que en la antigüedad encabezan la lista de países liberales), creyendo ellos mismos que el éxito del liberalismo está en el control estatal y lograr acaparar lo más que puedan mientras permanezcan en el poder.

En el verdadero liberalismo, que regularmente se dio en países adelantados (en sentido liberal), la mayoría de quienes ocupaban la cima de la pirámide social estaba formada por personas que partieron de condiciones de estrechez económica pero que supieron hacerse camino con sus propias fuerzas y el favor de las circunstancias, es decir, la cima de esa pirámide social no la formaban únicamente aquellos individuos favorecidos desde su nacimiento por unos padres ricos y bien situados como se ha creído en estos últimos tiempos.

Considero necesario también mencionar que a lo largo de la historia han existido anti-liberalistas, quienes le han hecho tanto daño a la misma civilización causando una reducción de la productividad del trabajo y aumentando la miseria y las penurias económicas para buena parte de la población mundial todo esto mediante “experimentos socialistas” y en este sentido América Latina no ha sido la excepción, ya que se ven casos reales en donde se han encarnado gobiernos anti-liberalistas creando una economía dirigida que no ha hecho más que estancar a los pobladores mismos (en el sentido de productividad) y por ende a toda la nación dirigida por estos pensamientos socialistas.

Es de relevante importancia dentro del liberalismo, saber que pensadores como Adam Smith, David Ricardo, Wilhelm Humboldt y David Hume han destacado por su amplio conocimiento del liberalismo y han dejado un gran legado para las generaciones actuales, dejando en claro que el liberalismo puro es más que dogmas rígidos y que aunque la teoría liberal permanezca idéntica en su línea de fondo, hoy en día es muy distinta debido a la mala aplicación de parte de individuos que se autodenominan liberales quienes quizás nunca han leído a estos padres del liberalismo puro.

El liberalismo es elemental para dar inicio a la prosperidad económica de un país entero, pero esto inicia con el individuo (base del liberalismo), quien es el encargado de actuar dentro de la sociedad, es decir, el individuo se convierte en ese ente praxeológico capaz de ir y venir sin  necesidad de ningún tipo de coacción que le diga de qué manera actuar, cuándo hacerlo y por qué hacerlo.

Si algo tiene claro el liberalismo es que no hay algo más poderoso en el mundo que las ideologías y los ideólogos, y que las ideas se combaten sólo con ideas.   El liberalismo comprende que es de gran locura confiar en las armas, porque sólo se puede disponer de una tropa de soldados si ésta está dispuesta a “obedecer”, el liberalismo comprende también que las bases de todo poder y de todo dominio son, en último análisis, de carácter ideológico.

Los partidos políticos antiliberales, desde siglos pasados, ya no ven a los ciudadanos como tales, sino los ven como miembros activos de un partido político, tanto así, que los toman desde niños, ofreciéndoles beneficios particulares y el disfrute de algunas libertades con tal de que estos, no se separen del partido político que le beneficia desde muy temprana edad, lo cual, claro está, es un gran error pues estanca el pensamiento, hace que las personas se enfoquen solo en recibir esos beneficios y en nunca cuestionar los intereses de dichos partidos políticos antiliberales.

Uno de los problemas principales con los que estos partidos políticos antiliberales se encontró y sigue encontrando es el problema de los “intelectuales”, es decir, personas tales como  abogados, médicos, profesionales, entre otros, se oponen a esa manutención estatista, pues ellos quizás por los conocimientos que poseen, cuestionan de forma directa esos intereses políticos absurdos que tienden a mantenerse en el poder a través de la simpatía de grupos que ignoran sus malas intenciones, lo que no sucede con grupos de profesionales, que saben muy bien que solamente atendiendo bien a sus clientes, podrán mantenerse bien económicamente y que no es necesaria la intervención estatal para gozar de privilegios en una sociedad perfectamente conocedora de las intenciones equivocadas de un partido político antiliberal.

Guatemala no es la excepción, al parecer seguimos en un grado alto de ignorancia, pues la gente no se capacita, no se interesa en aprender, en leer, en conocer más sobre cultura general, menos sobre historia de nuestro país, esto entonces estanca a toda la población y la hace vulnerable para que partidos políticos se valgan de la ingeniería social, para hacerse propaganda barata, convencer a las masas que ignoran esas malas intenciones partidistas y al final hacen que Guatemala siga dependiendo de un Estado benefactor comandado por un partido político que genera ideas a su conveniencia, ideas muy bien recibidas por la población poco esforzada en aprender y elegir de manera acertada un partido político que garantice un verdadero estado de derecho.

Cuando hablamos sobre Liberalismo y Capitalismo, es muy interesante notar como el autor (Ludwig Von Mises), deja en claro que la propiedad es indiscutiblemente inseparable de la libertad, explica que ambas surgieron juntas y que no pueden existir y subsistir de  manera separada.

Los esclavos han existido a lo largo de la historia de la humanidad, es más hay datos bíblicos que relatan inclusive que el Estado de Israel por mucho tiempo, para ser exactos por cuatrocientos años fueron esclavos en Egipto, la raza negra también por muchos siglos fueron esclavos de los blancos en diferentes partes del mundo, América del Norte no es la excepción, ya que el tema de la esclavitud ha sido un tema que ha dejado secuelas que viven hasta hoy en día.

Pero ¿por qué menciona el autor el término “esclavitud”?, el profesor Mises lo menciona, precisamente porque desea hacer énfasis en los beneficios de la libertad y por qué no decirlo en el derecho a la libertad que todo ser humano posee.  El asunto radica en que al parecer, el autor descubre que no todo es como parece, pues se ha creído siempre que todos quieren ser libres, que nadie desea estar bajo el yugo de la esclavitud y que la naturaleza del hombre es querer ser libre, pero vaya sorpresa la que me llevé en este capítulo, pues la sorpresa la explico a continuación.

No todas las personas desean ser libres.  Esto parece extraño, pero según el autor, no todos anhelan, desean o añoran la libertad, pues algunos, y esto en un buen porcentaje, prefieren quedarse siempre a vivir como esclavos, por una o varias razones, pero eso es lo que se ha demostrado a la largo de la historia de la humanidad, ya que algunos se encuentran con el dilema de libertad versus esclavitud, en la libertad, por lógica no tendrá ya más las cadenas en los pues o las manos y gozará de plena libertad de ir y venir a cualquier lugar, por el otro lado está  la esclavitud que no le permite ese derechos de ir a donde él quiera y cuando quiera, pero al parecer algunos prefieres esto, a cambio de tener asegurado un mantenimiento fijo, el cual podría ser la alimentación, el vestido y la vivienda o cualquier otro que no demande de la persona ninguna preocupación, pues el “amo” se lo proveerá siempre y cuando él obedezca y esté sujeto a sus más íntimos deseos.

Es muy curioso entonces, encontrar el punto de vista de Ludwig Von Mises quien confronta ambos puntos de vista, y llega a la conclusión de que la libertad es únicamente para aquellas personas de mente libre, es decir, aquellas personas que están dispuestas a enfrentar esos retos que trae consigo la libertad, el hecho de proveerse la persona misma los recursos para vivir él y los suyos, así como saber la forma de administrar el tiempo que como persona libre tendría y por ende manejar de forma adecuada de ese tiempo, por lo leído creo que Mises deja categóricamente claro que la libertad es específicamente para la persona industrial.

Es indiscutible que la libertad exista separada de la propiedad, pues el hombre necesita tener esa libertad para disponer qué hacer o qué no hacer con su propiedad, lo único que el Estado debe garantizar es ese derecho, el derecho a la propiedad.   Concluyo también que a lo largo de muchos años siempre se había creído que todas las personas anhelan la libertad, pero eso no es más que un mito; ya que vemos incluso en la actualidad, casos en donde personas administradoras de gobiernos dictatoriales siguen en el poder porque los ciudadanos siguen eligiéndolos, y los prefieren incondicionalmente, aunque esto les cueste su propia libertad, que curioso, pero es lo que se vive incluso en pleno siglo veintiuno, entiéndase casos reales de hoy, las elecciones en Venezuela por ejemplo.

En la tolerancia que explica el profesor Mises existe una “intolerancia”, y esta es, la intolerancia a la intolerancia.

Mises explica muy bien el concepto de tolerancia, dejando en claro que sin tolerancia nunca se vivirá una verdadera paz social, pues la falta de tolerancia ha causado un sinfín de guerras a lo largo de la historia.

Es común que en nuestro medio no exista mucha tolerancia, quizás porque nuestras mentes permanecen aún cerradas a nuevas ideas, pues es común que admitamos como verdad que lo que pensamos que es verdad.  Y esto es el detonante de muchos conflictos ideológicos, la falta de tolerancia.

El liberalismo es y ha sido tolerante con la religión por ejemplo, pues no impide a nadie creer en lo que mejor le parece creer, aunque Mises expone que a la religión el liberalismo le hizo ver el error de ser ellos los únicos facultados para enseñar.

Guatemala no fue la excepción, pues según la historia desde los tiempos de la colonización, se impuso el sistema educativo administrado en su totalidad por la religión católica, es decir, solo podía aprender a leer y escribir aquella persona que estuviese dispuesta a someterse al sistema religioso de la época, quien no quería, pues simplemente no aprendía.

Es por eso tal vez que en nuestros pueblos guatemaltecos vemos hasta  la fecha un modelo religioso implantado en toda la república,  ubiquémonos mentalmente en los parques centrales y veremos que en los costados encontraremos siempre, el mercado municipal, la municipalidad y la iglesia.  ¿Casualidad?, no creo.

La organización de la economía como muy bien lo explica el profesor Mises, está conformada por cinco sistemas de organización de la cooperación, siendo estas: el capitalismo, sistema de propiedad privada de los medios de producción pero con periódica confiscación y redistribución de la riqueza, sistema sindicalista, el socialismo o comunismo y finalmente el sistema de intervención estatal.

No hace falta quienes argumental que desde el inicio de la humanidad no ha existido la  propiedad, es más dicen hoy en día que en cualquier momento puede abolirse este derecho de las personas, argumentan que antes se producía sin tener propiedad privada, lo cual como lo indica el profesor Mises no vale la pena dedicarle tiempo, pues vemos que hoy en día sería imposible producir si no existiese la propiedad privada.

Viene a mi mente en este momento las revoluciones por las que el ser humano ha pasado a lo largo de la historia y como bien recordaremos antes según historiadores el ser humano era nómada pero cuando descubrió “la semilla”, y pudo distinguir que si la sembraba en la tierra, la cuidaba y esperaba cierto tiempo pues le producía frutos, fue en ese momento que el ser humano ya no quiso moverse y es ahí según mi criterio que nace LA PROPIEDAD PRIVADA, pues el ser humano fijó límites territoriales en donde él en ese momento sembraba las semillas y esto le permitía vivir y alimentarse y alimentar a los suyos pero era indispensable que los demás respetaran esa “parcela” de tierra que en ese momento era ya de su pertenencia.

En realidad, los primitivos opositores al sistema de propiedad privada de los medios de producción no combatían la propiedad privada como tal sino lo que ellos combatían era la desigualdad de rentas y la desigualdad de riquezas, argumentando que era necesario crear un sistema de redistribución periódica de la totalidad de bienes o más específicamente que se repartiese el bien de capital que en ese momento se consideraba lo máximo, siendo este el factor “tierra”.

Guatemala no es la excepción con este problema, pues muchos argumentan que la población prosperará cuando se reparta la tierra o más bien cuando se eche a andar la “reforma agraria”.  Esto queda desmentido por el profesor Mises, pues en realidad esto de la reforma agraria no es más que un medio para quitarle al que tiene y darle al perezoso y al que no quiere trabajar o generar por cuenta propia, y si se reparte lo que no se ha producido, pues por lógica lo que se estará repartiendo será “pobreza” en lugar de riqueza.  Claro que el pueblo menos educado no lo entiendo, pues ellos reclaman a gran voz que se les “regale”, que se les “otorgue” o que se les dé en calidad d “donación” determinadas tierras que no pertenecen al gobierno pero que él por ser el máximo ente de poder y de autoridad en el país, puede “expropiar” propiedades ajenas y regalarlas a los menos pudientes, sabiendo claro que esto daña notablemente el estado de derecho en un país.

Quiero mencionar que todos los sistemas de organización económica a excepción del capitalismo, buscan la distribución y redistribución de ganancias, rentas y propiedades, el caso del sindicalismo por ejemplo no busca que se distribuya la propiedad a todas las personas sino únicamente a los trabajadores de determinada empresa quienes se encuentran perfectamente organizados y reclaman “sus derechos”, aunque muchas veces dañen a la misma persona que les ha dado trabajo y/o empleo por medio de una empresa.  Es inconcebible entonces que la igualdad en la distribución de la propiedad pueda alcanzarse por las vías propuestas por el sindicalismo.

Una frase popular dice que en la administración privada el mejor administrador es aquel que gasta menos; mientras que en la administración pública el mejor administrador es aquel que gasta más.  Esto quizás no sea una casualidad pues en la realidad vemos que la burocratización se caracteriza por eso precisamente, por gastar sin ningún control, pues no cuentan con herramientas que les permitan medir el desempeño o porque quizás no hay a quien rendirle cuentas.

En la empresa privada, el dueño se ve en la necesidad de recurrir a herramientas vitales de control como lo son la contabilidad, la estadística empresarial y el cálculo monetario, pues de ello dependerá llevar un control efectivo de todas sus inversiones, con estas herramientas, el empresario puede comparar sus ingresos con sus egresos y como bien lo decía Goethe la mejor herramienta jamás inventada ha sido la partida doble, pues con ella se puede verificar el cargo y el abono, los activos y los pasivos, las ganancias y las pérdidas.

En el otro extremo está la burocratización que nunca hace uso de ninguna herramienta de control, es más al parecer no la necesita, pues les da lo mismo ganar que perder, ya que no hay nadie a quien rendirle cuentas, no importa si se necesitan más burócratas o no, si hay demasiados empleados públicos o hacen falta, es decir, en la burocratización nada importa más que contratar sin necesidad de entrar en ninguna competencia, basta con tener injerencia con gente de gobierno para poder  ocupar un puesto público y nada más, pues lo demás no importa.

Guatemala se caracteriza por ser un país de burocracia, un país netamente mercantilista, en donde el gobierno acostumbra a retrasar todos los procesos, a darle vueltas al asunto, y esto le ha hecho tanto daño a nuestra economía que sitúa a Guatemala el día de hoy, según estadísticas oficiales, entre los primeros cinco países más pobres del mundo.  Esto no es ninguna casualidad, es el resultado de la burocratización y del gasto desmedido y descontrolado del aparato llamado “gobierno”, que despilfarra a manos llenas los recursos que la mayoría de guatemaltecos produce a través del empleo de la fuerza de trabajo y a través de  la generación de productos y servicios con bienes de capital privados.

“Laissez Faire-Laissez Passer”, es una frase que significa “dejar hacer, dejar pasar” y esto es lo que le corresponde al Estado, dejar hacer y dejar pasar, principalmente por las fronteras, pues en las últimas décadas se ha incrementado el control y cierre de fronteras de parte de gobiernos intervencionistas que consideran que al controlar mejor las fronteras lograrán incrementar sus ingresos fiscales, pero esto lo desmiente el profesor Mises en el capítulo que hoy estamos comentando.

Impedir el intercambio internacional de mercancías significaría infligir un daño irreparable al grado de civilización alcanzado por la humanidad, equivaldría para millones y millones de hombres a la pérdida definitiva del bienestar, si no ya del mínimo vital.

El intercambio internacional es necesario, es fundamental y elemental para los habitantes de todos los países, es conveniente recordad que los países no intercambian bienes, los que intercambian bienes y servicios son las personas que viven en estos países, y en la medida que el intercambio internacional se desarrolle de mejor forma, eliminando las fronteras principalmente, entonces se logrará un mejor desarrollo para los países que en esos intercambios intervienen.

Ser productor-consumidor no funciona, pues hemos visto a lo largo de los años que Guatemala por ejemplo es un país cien por ciento agrícola, en donde se siembran y cosechan diferentes granos básicos tales como maíz, frijol, arroz, trigo entre otros que son de mediana calidad pero que lamentablemente sirven únicamente para “consumo personal” o “consumo familiar” pues las personas emplean todo su tiempo en la producción de estos bienes pero no se exportan, no se intercambian, más bien se consumen ahí mismo.

Es necesario entonces producir bienes, pero bienes de buena calidad, con estándares internacionales y que estos se exporten, sea por vía terrestre, vía aérea o marítima, pero que se exporten, pues esto da inicio al intercambio internacional y es así como las naciones prosperan, pues es imposible como lo indica el profesor Mises que alguien pueda autárquicamente cubrir sus necesidades mediante la producción interior y creerse autosuficiente, creer que no necesita de los demás para poder vivir y prosperar.

Quiero también mencionar que cuando una nación se enfoca en producir todos los bienes para su propio consumo, sin pensar en el intercambio (importación y exportación) lo que provoca a mediano plazo es una drástica reducción del producto anual bruto y por ende una notable caída del bienestar social y una baja en la calidad de vida de todos sus habitantes.  A todos nos conviene intercambiar con otros, pues esta es la esencia de la división internacional del trabajo.

La libertad de circulación en las palabras del Profesor Mises es un derecho que le asiste a todo individuo, pues éste es libre ir y venir y de trabajar donde mejor le plazca.  Esto parece una utopía hoy en día pues vemos que sucede todo lo contrario, es decir, los gobierno prohíben a los pobladores que se vayan de la nación, tal es el caso de Corea del Norte por ejemplo donde a las personas que se van sin permiso del gobierno se les llama “disidentes” y si un disidente es sorprendido huyendo o saliendo del país sin permiso del gobierno, debe pagar con trabajo forzoso o hasta el extremo de pagar con su propia vida.

Por otro lado existen hoy en día gobiernos proteccionistas que crean leyes anti-inmigrantes, leyes que castigan severamente a las personas extranjeras, ya que al parecer todo responde a la protección que se le quiere dar al trabajador local, al trabajador interno, al trabajador originario de esos países, pero dentro de todo esto, se disfrazan también muchos intereses de parte de sindicatos muy bien organizados dentro de esos países, quienes no quieren competencia de mano de obra, ellos se creen omnipotentes y capaces de suministrar toda la mano de obra que se necesita dentro de esos países, evitando así la oferta de parte de otros trabajadores (migrantes regularmente).

En el caso de nuestro país, creo que el porcentaje de proteccionismo a los sindicatos es de 95 y 5, pues estos grupos de poder (los sindicatos), mantienen acuerdos y/o amenazas incluso al gobierno de turno para que éste les provea de fuentes de trabajo y de beneficios específicamente para sus agremiados y para nadie más, dejando así sin ningún margen de ganancia para otros trabajadores.

No es extraño que en áreas aledañas a fronteras como México, El Salvador y Honduras quizás se ve a muchos inmigrantes trabajando temporal o definitivamente en departamentos cercanos a estos países, y esto quizás desde mi punto de vista representa ese 5% de margen en donde se ofrece mano de obra barata de parte de personas extranjeras y que en muchas ocasiones es mejor que el trabajo desempeñado por miembros de los sindicatos ya mencionados.

Hago énfasis en la baja producción que se logra al no permitir que otros trabajadores (extranjeros por supuesto), puedan desempeñar labores en otros países, el restringir esta oportunidad, se restringe también el desarrollo de un país, se cae en el estancamiento y directamente en lo que conocemos como “proteccionismo”.

Debo aclarar que el liberalismo nunca construyó una organización y un aparato de partido como lo hicieron los anticapitalistas, es más el liberalismo nunca dio  importancia a la táctica política en las batallas electorales y en los debates parlamentarios, jamás practicó las virtudes del estilo diplomático y de la negociación.

El liberalismo tiene claro que el mundo solo podrá superar gradualmente la situación en que le han precipitado los grupos anticapitalistas organizados si el liberalismo vuelve a ser el eje de la política de las grandes naciones, sólo si un cambio radical en la mentalidad y una convicción profunda de los individuos consiguen dar de nuevo vía libre al capitalismo.

Uno de los problemas para el capitalismo o liberalismo es que se encuentra siempre con la fascinación de parte de las masas para aquel candidato que promete expropiar la propiedad privada, esto siempre despierta el interés de la mayoría y por ende se convierte en un problema serio para el liberalismo o capitalismo, ya que en su mayoría por ignorancia las personas creen que en la medida que se le quite el rico, todos serán más ricos, cuando sucede todo lo contrario, en realidad si le quitamos al que tiene para repartir entre los que no tienen, lo que esto desata es un problema de escasez y de pobreza.

Recordemos que sin la protección a la propiedad privada de parte del Estado, la productividad de ese país estará en completo riesgo, pues no existe otra forma de alcanzar el desarrollo y prosperar si no es por medio de los factores privados de producción, factores que deben ser protegidos y garantizados por todos aquellos partidos políticos que se encuentran en el poder, esta es la esencia del tema en cuestión, pues se necesita garantizar un estado de derecho real, que se oponga a la expropiación de la propiedad privada y que limite el poder de esos partidos políticos anticapitalistas.

Finalmente, debemos recordar que uno de los mayores riesgos que siempre se corre al elegir a nuevos gobernadores o específicamente al elegir nuevos partidos políticos, se corre el riesgo de ser víctima del nuevo gobierno, quien al llegar al poder podría ejercer su derecho de expropiación (lo cual es un abuso por supuesto), y dejar a la persona individual l sin su mayor derecho, el derecho a la propiedad privada.  Lamentablemente , las masas ignoran estos casos, es más, no les interesa siquiera aprender acerca del tema, por el contrario se agradan tanto cuando un candidato promete que les dará las tierras que en ese momento pertenecen a otra persona, esto despierta el interés de la ignorancia, y es ahí en donde los anticapitalistas aprovechan para ganar simpatía, ganar espacio, y una vez convencida la masa de personas, proceden a ejercer con todo  el peso de la ley, políticas anticapitalistas, es decir, políticas que atentan contra la propiedad privada de los medios de producción, ocasionando que el único productor y dueño al final sea el mismo Estado, quien en realidad no tiene la capacidad de producir, pues lo único que bien sabe hacer el aparato de gobierno es gastar lo que proviene de la producción privada y es así como se llega a extremos administrativos como por ejemplo el Estado de Venezuela, gobierno que se ha dedicado a expropiar propiedades privadas y vemos claramente el resultado de la ineficiencia en la administración de estos recursos, porque como repito, el gobierno no es el encargado de producir nada, ellos son llamados a administrar la cosa pública y nada más, a servir a aquellos que están ocupados en otras cosas y a garantizar el derecho de propiedad, de libertad y de libre locomoción de los ciudadanos en general.

Es necesario entonces que la libertad impere en nuestro territorio, porque cuando se garantiza la libertad para los ciudadanos, también se garantizan todos los demás derechos, como el derecho a la propiedad privada, un derecho inherente del ser humano que garantiza la máxima productividad para bienestar de la persona, de su familia y por ende para la nación entera.

Lic. Alder Edilzar GodÍnez Navarro
Profesor Universitario y Asesor Independiente

Discusión Económica “No tenemos que seguir siendo pobres para siempre”

El día 20 de marzo nos juntamos con amigos de la USAC de varias edades, pertenecientes a la Facultad de Economía.  La discusión fue acerca del libro No tenemos que seguir siendo pobres para siempre escrito por Manuel F. Ayau Cordón.

La sesión comenzó con traer a la mesa ideas o preguntas relevantes a la lectura. Se abordaron las preguntas con tono de diálogo, buscando siempre comprender al otro y presentar las propias ideas de manera propositiva.  La discusión terminó con una sesión de reflexión y retroalimentación sobre el proceso. Durante estos momentos, compartieron su sorpresa ante el hecho de que el fin de la discusión no era confrontar puntos de vista, sino entender mejor juntos, a pesar de que nuestras conclusiones variaban un poco. Fue una experiencia de mucho aprendizaje ya que comprendimos mejor cómo el mercado libre puede llevar a un país al desarrollo, y es claro que el desarrollo de nuestro país es algo que todos queremos. El ambiente de “pizza party” nos ayudó a darle un tono amigable a la discusión, tono que se logró mantener.

María Sofía Castillo Díaz
Universidad Francisco Marroquín

¿Podrá Costa Rica ver más allá del “shock religioso”?

El domingo 4 de febrero del presente año se llevaron a cabo, entre confusión e incertidumbre, las elecciones para elegir al binomio presidencial y 57 diputados del Congreso costarricense. Tal y como se expuso en el artículo de la semana pasada en la comparación entre el sistema político de Costa Rica y Guatemala el escenario de incertidumbre fue nuevamente señalado por distintos diarios del país, tales como El Financiero. Fueron publicadas, en dichos medios de comunicación, entrevistas a varias personas que afirmaron no estar seguros del candidato al que le iban a entregar su voto, incluso estando a pocos minutos de hacerlo. Los resultados revelaron la realidad de los costarricenses: el “shock religioso” no los deja ver más allá de la reforma de la Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral y la resolución de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos -CIGH- sobre el matrimonio igualitario.

Varios politólogos han llamado al rechazo de una vasta mayoría de la población y de candidatos presidenciales hacia la reforma educativa y la resolución de la CIDH un “shock religioso”. Lo anterior responde a que se ha vuelto el centro de debates políticos previos a la primera ronda electoral y generó polarización y posturas muy definidas en los candidatos. El repudio viene especialmente de varios de los ciudadanos católicos y evangélicos que, no puede olvidarse, son por mucho la mayoría de la población. Aunque Costa Rica se caracterice por ser un país con diversidad religiosa al ser practicadas en el territorio alrededor de 80 religiones, estudios del Centro de Investigaciones Pew muestran que un poco más del 85% de la población son católicos y protestantes. Aunque la Iglesia católica tiene una mayoría dominante -con un 71.5%-, la Iglesia evangélica va tomando cada vez más fuerza. Esto es relevante porque nos muestra que no solo la población tiene prácticas religiosas fuertes y establecidas, sino que sí pelean por los ideales que dichas religiones enseñan.

La característica religiosa de muchos de los costarricenses lleva entonces a que no sean del todo sorprendentes los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales: obtiene más votos el candidato Fabricio Alvarado Muñoz con un 24,91% de los mismos, seguido por Carlos Alvarado Quesada con un 21,66%. Es curioso como el perfil de los candidatos -a grandes rasgos- refleja las preocupaciones de los electores: ambos son jóvenes y buscan cambios. Pero el perfil de Fabricio Alvarado resalta, no solo por estar ligado al partido Restauración Nacional identificado con una ideología cristiano-política y de conservadurismo social, sino por ser además de diputado y periodista, cantante cristiano.  En su calidad de diputado, Alvarado se ha opuesto a temas como el matrimonio entre parejas del mismo sexo, el aborto y la fertilización in vitro y ha participado y liderado marchas como la pasada “marcha por la vida” oponiéndose al matrimonio igualitario y el aborto.

La popularidad de Fabricio Alvarado refleja que la población costarricense se encuentra realmente en shock. Mucho de ello se atribuye a la resolución de la CIDH, como se expuso posteriormente, y a las afirmaciones del actual presidente Luis Guillermo Solís en las que se tomará en cuenta la orden de garantizar los mismos derechos para las parejas del mismo sexo ante el matrimonio que a las parejas de distinto sexo. Esta noticia cae como balde de agua fría para una gran parte de la población y se hace latente el rechazo ante la misma. El Centro de Investigaciones y Estudios Políticos -CIEP- realiza un análisis que refleja que el 60% de los costarricenses entrevistados rechazan el matrimonio igualitario. Esto puede servir para vislumbrar por dónde va la opinión pública que se verá plasmada en las próximas elecciones el 1ro de abril.

Lo que está por verse es si los costarricenses serán capaces de ver más allá de este shock religioso y centrarse en el debate de políticas fiscales y educativas o soluciones para problemas como el desempleo y la seguridad. Esto es de vital importancia ya que, aunque los temas relacionados al matrimonio entre personas del mismo sexo y la educación sean de gran importancia para la sociedad, no son los únicos problemas que atraviesa el país. Algunas personas incluso llegaron a llamar a Costa Rica la “Suiza de Centroamérica” por sus niveles de desarrollo distintos a los de la región. Con el paso de tiempo sus ciudadanos han ido perdiendo la confianza en el aparato político al igual que lo han hecho los inversores. Lo anterior les ha llevado a una desaceleración económica y a que incremente la tasa de desempleo, fenómenos que vienen siendo visibles a partir el 2015. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Costa Rica -INEC- para el 2016 se llegó a un 9.3% y para 2017 a un 8.1%, cifras que no se habían visto en los últimos 20 años.

Con tanto sobre la mesa solo queda esperar para ver si los costarricenses podrán generar más diálogo y consciencia en el resto de la población sobre los distintos problemas que atraviesa el país, más allá de diferencias en el ámbito del matrimonio igualitario o la educación sexual laica. Después de todo, el país no puede separarse de temas económicos o de la inseguridad. Al igual que en el resto de Centroamérica, es visible la separación entre las necesidades de la población, la opinión pública y la agenda de los políticos. Al alejarse tanto la agenda política de los ciudadanos se da cada vez un desgaste más grande en los políticos profesionales, aquellos que sí trabajan por cambios en su país de manera constante y honrada.

Colaboración
Paulina Vidaurre Pinto
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Tratados de Libre Comercio – TLCs

Es muy frecuente escuchar que actualmente vivimos en un mundo cada vez más globalizado, el cual no da indicios de dar marcha atrás. Esto no es una invención o una suposición de solamente algunos académicos o de algunos analistas, sino una realidad latente. Muestra de ello es que los países estén cada vez más interconectados en todos los ámbitos, en especial en lo político y económico. La configuración ha cambiado, las comunicaciones son cada vez más rápidas, el comercio se ha diversificado e incluso el desarrollo ha amenazado la naturaleza de formas nunca antes vistas. Se podrían buscar un sinfín de argumentos en contra o a favor de la globalización, pero esto no cambiaría la realidad, por lo que considero que es de gran relevancia profundizar en que los hechos a nivel internacional impactan de manera nacional en menor o mayor medida. Tal es el caso de los Tratados de Libre Comercio o los Acuerdos Comerciales los cuales han llegado a diversificarse enormemente abarcando temas que van más allá del comercio y teniendo gran influencia en las políticas e industrias nacionales.

Así como hay argumentos que apoyan y otros que desacreditan la globalización, encontramos posiciones encontradas con respecto al funcionamiento de los Tratados de Libre Comercio -TLC-. Lo anterior responde a que, a pesar de lograr varios avances, no en todos los casos se han alcanzado los objetivos planteados o se ha llegado a perjudicar en gran medida la industria nacional -en especial a los países menos desarrollados- si no se es totalmente cuidadoso en la creación de estos. Para comenzar, resulta pertinente convenir que en este caso se utiliza la definición del Banco Interamericano de Desarrollo -BID- para referirse a los TLC. Dicho concepto aplica cuando se suprimen o se reducen considerablemente los aranceles entre los signatarios de dicho tratado. Se toma en consideración que los aranceles no son suprimidos para terceros países fuera del tratado ya que es un mecanismo de incentivarlos a ser parte de ellos para gozar de estos beneficios. Como último punto, no debe olvidarse que para gozar de estos beneficios se deben hacer ciertos compromisos que, muchas veces resultan en la crítica a los tratados ya que pueden llegar a dañar algunas industrias en el proceso.

Según los datos del KOF Globalisation Index se puede observar gráficamente que la mayoría de los países muestran un crecimiento en el nivel de globalización que alcanzan. Es interesante además contrastar que el nivel de globalización alcanzado guarda cierta relación con el Producto Interno Bruto per Cápita. Es decir, entre mayor es el grado de globalización los países tienden a PIB per Cápita más altos. Por ejemplo, el PIB per Cápita de Noruega -que tiene un 85.81 en globalización para 2015- es de 74,505.25 USD y el de Guatemala -con un 63.17 de globalización- es de 3,923.57 USD. Es interesante la comparación entre Noruega -con uno de los niveles más altos de globalización- y Madagascar -con uno de los más bajos, 46.78 para 2015- ya que mientras Noruega alcanza el PIB per Cápita anteriormente mencionado, Madagascar apenas llega a un 401.86 USD.

El hecho que se excluya a los países que no forman parte del tratado genera polémica por ser considerado una membresía con consecuencias que resultan muy caras para quienes no pueden o quieren pagarla. Sin embargo, es por lo general de gran beneficio para aquellos que reúnen todos los requisitos y dan un paso hacia los desafíos del Comercio Exterior y se adaptan a los nuevos TLC. Aunque pudiera pensarse que esto debería ser preocupación únicamente de aquellos que se dediquen al estudio de las Relaciones Internacionales, de empresarios que se beneficien directamente o de algunas personas con este tipo de interés particular, debería ser un punto de discusión entre políticos, politólogos y demás civiles. Lo anterior responde a la manera en la que los TLC pueden impactar la economía y las industrias del país ya que en muchos casos si el arancel no es desgravado progresivamente o no se toman las precauciones necesarias se puede llegar a destruir alguna industria nacional. Y es confuso observar que en algunas ocasiones ni siquiera los empresarios se comprometen a participar activamente en la búsqueda de condiciones favorables para su industria. Con ello no se sugiere tomar medidas proteccionistas que, en vez de permitir y fomentar el comercio, lo obstruyan de manera perjudicial; lo que se busca es enfatizar en las consecuencias potenciales de los tratados para que se genere más discusión entorno a estos.

Como en otros temas, entre más informada y educada se encuentre una población más difícil será que se cometan errores en la política ya que, idealmente, se elegirán líderes con mayor preparación, capaces de formar equipos de trabajo con personas calificadas. Por ello, no solo se debería buscar que el conocimiento en materia de TLC se propague sino también se debería analizar el impacto que tienen de manera objetiva. En otras palabras, no solo suponer que son una herramienta mágica que puede impulsar la economía de un país o que la llevarán a la ruina. Una propuesta para lo anterior es medir con cifras y datos reales cómo se comportan las exportaciones e importaciones luego de la entrada en vigor de un tratado, ¿hay algún cambio considerable? Se puede analizar además si es visible una proliferación de mercados y productos emergentes que lleve al país a diversificarse y a no depender tanto de un número reducido de productos. Y si el Producto Interno Bruto per Cápita muestra un aumento en la riqueza de los habitantes del país lo cual implica que tienen acceso a mejores condiciones de vida y más recursos que les permitan desarrollarse de manera más óptima.

Colaboración
Paulina Vidaurre Pinto
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Guatemala y Costa Rica: Una política sin norte

A inicios de este mes aparece una columna de opinión del politólogo, Constantino Urcuyo, en el periódico costarricense “La Nación”, que no solo llama la atención sino también a la reflexión. A lo largo de la exposición de sus argumentos pareciera que habla de Guatemala y su escenario político, económico y social: un país dividido, dirigentes con visiones cortoplacistas o con falta de las mismas, multipartidismo extremo y una actitud de rechazo a los partidos franquicia que inundan la vida política, electores en busca de un salvador -de preferencia alejado de la clase política tradicional-, sociedades cada vez más desiguales e incluso inseguridad que apremia al país. Es hasta el final de la columna que se comienza a vislumbrar que no se trata de Guatemala sino de Costa Rica cuando se menciona el clima previo a las elecciones presidenciales, a las cuales se someterán este año. Se hace evidente que la coyuntura costarricense no difiere sustancialmente de la guatemalteca previa a las elecciones de 2015.

Si bien es cierto que las pasadas elecciones en Guatemala se vieron influidas en gran medida por la renuncia y detención del binomio presidencial y otros funcionarios de alto rango, la poca confianza en los partidos políticos y la búsqueda desesperada de escapar de los políticos conocidos no se ausenta. Con lo anterior no se busca un consuelo a la situación guatemalteca cada vez más inestable o de falta de entusiasmo e involucramiento en la vida política, que se traduce incluso en la falta de gobernabilidad que atravesamos, la pérdida de interés de posibles inversionistas en el país. Esto se hace visible además una caída de seis puntos en el Índice de Competitividad Global publicado por el Foro Económico Mundial, colocando al país en el puesto 84. Lo que sí se busca es evidenciar con esta comparación es que la región atraviesa dificultades similares ya que, a pesar de que Costa Rica sea considerado un país en varios aspectos más avanzado -tales como la educación y la seguridad- y que se encuentre en el puesto 47 del índice anteriormente mencionado, su situación política no dista mucho.

Vale la pena entonces mencionar ambos países deben prestar más atención al multipartidismo extremo que ha venido persiguiendo sus elecciones y que los ha llevado a ser cada vez menos gobernables, y que resulta en incongruencias entre el posicionamiento ideológico de cada ciudadano y la manera en la que en realidad votan. Esto se refleja en las pasadas tres elecciones de cada país en las que es más curioso aún el caso de Costa Rica que el de Guatemala. Según los estudios anuales de la organización Latinobarómetro los costarricenses se han identificado como de izquierda, pero los binomios presidenciales electos han sido únicamente de derechas. En Guatemala por su parte, de las últimas tres elecciones en la única en la que ha coincidido la ideología de derechas que la mayoría de entrevistados considera ser parte de; es con la elección de Jimmy Morales y Jaffet Cabrera con el partido Frente para la Convergencia Nacional, profesamente de derechas. Esta incompatibilidad permite ver un reflejo de la manera en que los partidos franquicia o taxi, como les llama Urcuyo, han dejado desorientado al elector, lo cual en el caso de Guatemala podría acentuarse aún más debido a la falta de educación de la mayoría de los habitantes. Se cae en la pregunta, ¿cómo se espera que un partido tenga una ideología que transmitirle al elector si lo único que se busca es llegar al poder y no hacerlo con el fin buscar una mejora para el país?

El politólogo llama entonces a la activa participación de los medios de comunicación y de diversos actores para que guíen el futuro del país. Claro está que se necesitan medios de comunicación serios y objetivos, que no respondan a intereses particulares, sino que estén comprometidos con la investigación y la transmisión de noticias alejadas de sesgos. Hace falta en ambos países el diálogo y la conciliación de diferencias entre distintos grupos de la sociedad, porque al final lo que se debería buscar es el progreso de la nación y no aferrarse al poder de la mano de la corrupción. Y aunque duela aceptarlo, hace falta que tanto los jóvenes como los adultos nos alejemos de la indiferencia y la falta de interés desde nuestra preparación hasta la participación política si queremos que el país llegue a una transformación.

Colaboración
Paulina Vidaurre Pinto
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

La filosofía de la libertad

Quienes defendemos la filosofía de la libertad creemos que los seres humanos tienen derechos fundamentales, como lo son la vida, la libertad, la justicia (sin apellidos) y la propiedad privada. Opinamos que el sistema de libre empresa es el camino para mejorar el nivel de vida de todos los ciudadanos y que el guatemalteco mejorara sus condiciones económicas en la medida que su trabajo beneficie a los demás, produciendo más, produciendo nuevos y mejores productos de forma más eficiente.

El gobierno tiene funciones importantes que cumplir, como lo son: velar por la justicia, la paz, y garantizar los derechos de los ciudadanos.  Es muy importante que el gobierno no interfiera en las actividades pacíficas y voluntarias de los guatemaltecos.

Este sistema de libre empresa es compatible con el desarrollo económico, social y sobre todo individual, construyendo una sociedad con altos principios éticos de recto comportamiento. Pues en este sistema de libre empresa tu prestigio es tu mayor activo.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

¿De quién es el agua?

Es de conocimiento de todo ser humano que el agua es el líquido esencial para la existencia de la vida en el planeta Tierra y a lo largo del tiempo, esta necesidad ha llevado a todas las personas a crear el tema caótico que el agua se va a acabar, cuando ese paradigma es resultado de la incapacidad de tratarla. Estas conferencias nos sirvieron para traer a la discusión las responsabilidades que implica el agua, no solo el marco legal  que contempla el derecho al uso y gozo de la misma (de Guatemala y El Salvador). Estos espacios perfectos con el fin de discutir ideas, perspectivas entre jóvenes y profesionales expertos para concluir en soluciones basadas en la realidad y cambiar esta misma por convicción.

En el conversatorio surgieron ejemplos, donde pudimos reflexionar como muchos candidatos a ocupar cargos públicos se “comprometen” (haciendo parecer que es un acto voluntario y amor por las personas) a servir este líquido imprescindible para la vida humana a ciertas comunidades por intereses electorales, cuando en realidad no tienen acceso cada uno de las personas, porque no existen responsabilidades y compromisos sobre brindar el servicio con calidad y niveles de salubridad adecuados.

Vivimos bajo el engaño que las tarifas que pagamos es porque el agua se va a acabar y creemos que aparecen “hombres con súper poderes” para brindarla (como que si fuera gratis) e ignoramos la incapacidad de los “hombres con súper poderes” que ocupan los cargos públicos de administrarla, porque es más fácil responsabilizar a otros que tomar propiedad sobre el agua.

La propiedad del agua puede ser estatal, municipal, comunitario o privada. Al concluir las sesiones dejamos pendiente otra pregunta que no está fuera de lo normal: Qué la opción estatal tome propiedad del agua significa ¿acceso, gozo, uso y agua de calidad para todos por cada centavo que se paga?

Colaboración
Diego Alejandro Jiménez Escobar
Presidente Fundación Salvadoreña para la Educación, Investigación Científica y Desarrollo Democrático – FUNDAID

¿Cómo lograr el desarrollo económico en el país?

Subirle el precio a los impuestos no es la solución, a mayor impuestos menor crecimiento.

El sábado 22 de abril de 2017 tuve el honor de asistir a un seminario donde se daban a conocer diferentes puntos sobre economía y política, vinieron diferentes conferencistas y empresarios como el Lic. Cristian Álvarez, Dr. Eduardo Fernández, Dr. Dionicio Gutiérrez, Dr. Hugo Maúl y el Lic. Lester Echeverría, la actividad fue organizada por CADEP (Centro de Análisis de las Decisiones Públicas).

Dónde me llamó muchísimo la atención dicha pregunta: ¿Cómo lograr el desarrollo económico en el país? De la cual me surgieron muchísimas preguntas más  pero esto no se trata  de un cuestionario, pero si de compartir algunas soluciones que escuché en dicho seminario.

Para lograr un desarrollo económico sostenible necesitamos más empleos, ¡No hay Empleos!, se han preguntado ¿Por qué no hay oportunidades de empleo?, la respuesta es simple, no se le da la oportunidad a empresas de venir y empezar a producir aquí, estas empresas son fuentes de trabajo y es de aprovecharlas, pero ¿Por qué las empresas no vienen a instalarse en nuestro país? No vienen a instalarse aquí, porque los impuestos y más para las empresas son elevados, por lo cual podríamos llegar a acuerdos donde beneficiaríamos al país y a los habitantes, otro de los obstáculos que se observa es la energía eléctrica la cual tiene un costo muy alto y esto no es solo para las empresas, también para los habitantes; y lo más importante nuestras carreteras están exageradamente descuidadas. “Guatemala es un país muy rico, solo tenemos que aprender a utilizar esta riqueza”-Cristian Álvarez. Otra solución a la falta de empleo es el EMPRENDIMIENTO a los Guatemaltecos nos falta emprender, innovar, aprender a vender ideas, tenemos tierra la cual es fértil para el cultivo, petróleo, arena, piedrín, etc. Pero no se tiene la maquinaria necesaria para trabajar este tipo de obras y allí es donde entra la innovación.

“El gobierno no es el responsable de dar empleo a todos los guatemaltecos”-Hugo Maúl. Claro que no es responsable, el Gobierno es responsable de brindarnos seguridad, salud y educación gratuita. Pero no son los responsables de brindar empleo, existen personas que tienen el pensamiento: “El gobierno me dará trabajo” esto no es así, no tendría por qué ofrecernos empleo, no se daría a basto con todos los habitantes Guatemaltecos por eso es importante que empecemos a aceptar a empresas que estén interesadas en instalarse en nuestro país y ofrecerles beneficios a cambio de fuentes de empleo u otros beneficios. También considero importante enseñarles a las personas a trabajar, no regalándole todo, las personas suelen acomodarse y esto ha sido causado por la “mala política”, la solución que le dieron a la “pobreza” y la falta de alimentación fue regalando dinero, ¡Qué gran Error!

“La única forma de cambiar el sistema corrupto político que se vive en Guatemala es involucrarse en política y ayudar a que las buenas personas lleguen a ser nuestros gobernantes”-Dr. Dionicio Gutiérrez.

Seminarios como este se necesita que asista la juventud, Escuchar a personas visionarias como ellos nos ayuda a pensar y a buscar más soluciones para las problemáticas del país y a tener una visión más amplia de lo que se quiere crecer como país.

Colaboración
July Sosa

Política y Economía

Este mes, CADEP fue a Escuintla para exponer la situación del país, ofreciendo soluciones a los problemas que lo aquejan. Los asistentes, además de tener una gran respuesta a los temas que plantearon los expositores, participaron con ánimo en el evento, demostrando su gran interés por ideas frescas y que están a su alcance.

Al inicio, el Licenciado Cristian Álvarez habló sobre la cooperación social y como esta, siendo inherente a todos nosotros, es la mejor manera para vivir en sociedad y manejar las decisiones públicas. Contra todo pronóstico, Cristian no lideró una exposición cualquiera: el público, muy entusiasmado, se levantó a proponer soluciones y a poner ejemplos con base en lo que él había dicho. Su presentación fue en conjunto con los asistentes, demostrando que todos tienen una voz llena de valor y llena de razón.

Luego el Dr. Eduardo Fernández Luiña, hombre de grandes ideas y gran conocimiento, tomó la posta, explicando los límites de la acción política, haciendo un llamado a los asistentes a participar activamente como sociedad civil, dejando claro que los políticos están ahí para servir y para escuchar, no para señalar y mandar. Eduardo recalcó la importancia de comprender con claridad que los políticos no son dioses ni superhéroes, y que, como todos nosotros, tienen límites. Una exposición muy enriquecedora, sin lugar a duda.

Siguiendo con los Licenciados Hugo Maúl y Lester Echeverría, con conferencias relacionadas al crecimiento económico y cómo este puede ser pausado o retrasado por los buscadores de rentas; estos dos temas siendo importantísimos para luchar contra la pobreza y desenmascarar el engaño en el que, lamentablemente, caemos muchas veces cuando votamos.

Eventos como este sirven de mucho para refrescar nuestra perspectiva sobre la política y nuestra vida de todos los días. Hay veces que el trabajo y los estudios nos tienen muy ocupados y no nos detenemos a pensar qué podemos hacer para cambiar el estatus  de nuestro país. Si CADEP sigue creando espacios de diálogo como este, se puede cambiar mucho para bien.

Colaboración
Jorge Emilio Lince
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Pizza Party “Pluralismo Jurídico”

En los últimos meses hemos presenciado como medios de comunicación, organizaciones ciudadanas, grupos de interés y organismos ajenos al Estado: CICIG se han pronunciado ante la reforma al artículo 203 de la Constitución Política de la República de Guatemala, el cual dicta que “la función jurisdiccional se ejerce con exclusividad absoluta, por la Corte Suprema de Justicia y por los demás tribunales que la ley establezca”, dicha reforma  permitiría la aprobación de la Jurisdicción Indígena, quedando a designio de las autoridades indígenas el modo de juzgar, la pena y el castigo a imponerse ante los diversos delitos que se puedan cometer dentro del territorio.

No obstante, ante el tema se abre un gran debate pues las posturas son diversas y en muchos casos mal informadas. Siendo el factor más influyente el miedo, ya que en general se teme a lo que no se conoce y un cambio representa incertidumbre y por naturaleza se rechaza. Pero no es justo que, a partir de prejuicios y posturas mal infundadas de otros, tomemos parte sin siquiera investigar y darle una oportunidad; al menos de entender primero. Es por esto que la Licenciada. Aguilar nos presenta un análisis de las implicaciones, lo que es y lo que no es el pluralismo indígena, las limitaciones y los alcances del mismo.

El análisis inicia contemplando los motivos por lo que se tiende a temer a la aplicación de la jurisdicción indígena. Primero, se habla de jurisdicción y no de sistema, por lo que en ningún momento se independizará por completo, sino que se le daría la potestad de elegir a sus jueces, las sanciones y los castigos a implementar.  Por lo que, tendría que responder y funcionar en concordancia con las demás leyes y consideraciones que imperan en el país. Desestimando el llamado “linchamiento” pues bajo las prerrogativas que protegen a la persona, no se permitiría bajo ningún caso el uso legal del mismo.

Segundo, al aceptar el Pluralismo indígena se pretende eliminar el factor de <<exclusividad>> de la Corte Suprema de Justicia, para obtener la potestad de sentenciar de acuerdo a los usos y costumbres siempre y cuando no sean contrarios a la ley constitucional. No obstante, este factor puede sumar un punto de debilidad, pues bien; los castigos de vergüenza y exilio de la comunidad pueden tornarse ambiguos. En el primer caso, es difícil especificar lo que conlleva la vergüenza y como aplicar esta pena. En el segundo caso, si la sentencia conlleva exilio y una pensión que debe pagarse por el criminal, se presenta una contradicción; pues garantizar que se page la pensión estando fuera de la comunidad representa un problema.

Finalmente, la principal lección del Pizza-Party: “Pluralismo Jurídico” es la insistencia en conocer, en informarnos, en investigar no conformarnos con lo que nos dicen otros; quienes por interés le asignarán el valor que mejor estimen. Debemos de cultivar nuestro propio interés y ejercer un juicio luego de conocer todos los por menores de la situación. No dejarnos llevar por las opiniones que enaltecen los medios y distintos grupos de interés, investiguemos por nuestra cuenta y consolidemos nuestra propia opinión a partir del análisis de información certera y que ha sido evaluada por expertos. Reitero que acudir a la opinión de expertos también es un ejercicio sano, asesorarnos en ellos hace la tarea más valiosa.

María José Quezada Soler
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín