Sobre Liberalismo y Capitalismo

En la actualidad muchas personas confunden estos términos, liberalismo por un lado y capitalismo por otro, algunos creen que estos términos representan lo mismo y otros tal vez crean que no tienen nada en común; cualquiera que sea el punto de vista, este ensayo intentará aclarar ambos términos.

El liberalismo antecede indudablemente al término capitalismo, pues éste (el capitalismo) surge como consecuencia de  emprendedores, empresarios y empresas que formaron un capital producto de sus ahorros y ahora ofrecen productos y servicios a las persona que demandan de ellos esos productos y/o servicios.

Es en este punto donde se confunde el término capitalismo con liberalismo, pues en realidad para los anti-liberales es mejor criticar al capitalista creador de nueva tecnología por un error en precios por ejemplo que al liberalismo cuya esencia es la libertad.

No resulta nada beneficioso para el anti-liberal criticar al liberalismo, pues es mejor hacer quedar mal al capitalismo con una imagen del empresario explotador (que es la idea predominante en el mundo), sin embargo, la mayor parte de la gente no valora o no entiende que gracias a esos capitalistas (empresarios) hoy gozamos de los beneficios de tener un smarthphone a un precio que hace una veintena de años ni siquiera podíamos imaginar, y esto es gracias a la inversión que se da en el capitalismo.

El capitalismo tiene su fundamento en el liberalismo, pero lastimosamente hoy vemos capitalistas que apoyan el “proteccionismo del estado” y esto no tiene nada que ver con el liberalismo pues el liberalismo en lugar de beneficiar a un grupo en particular o clases social; éste busca por medio de políticas beneficiar los intereses de la colectividad.

El profesor Mises explica de manera categórica lo que en realidad es el Liberalismo, él explica que muchas personas confunden hoy en día  el progreso que se logra por medio del uso de la fuerza y del sometimiento de otras personas (uso de la coacción).  Cuando en realidad el Liberalismo lo que persigue es progresar por medio del servicio efectivo a los consumidores del mejor modo y más económico posible.

La filosofía liberal no puede explicarse por el actuar de algunos políticos liberales, la filosofía liberal no es un dogma rígido ni una teoría orgánica.  El liberalismo es la aplicación de las teorías científicas a la vida social de los hombres.

Al parecer aquellos que se autodenominaban liberales terminaron siendo conservadores, y quienes se autodenominaban conservadores terminaron siendo más liberales, es decir, esa mezcla de términos entre liberales y conservadores (capitalistas y socialistas) ha confundido a la mayoría de personas incluyendo a los mismos políticos que han ejercido por años la política en países como Inglaterra y Estados Unidos de América (países que en la antigüedad encabezan la lista de países liberales), creyendo ellos mismos que el éxito del liberalismo está en el control estatal y lograr acaparar lo más que puedan mientras permanezcan en el poder.

En el verdadero liberalismo, que regularmente se dio en países adelantados (en sentido liberal), la mayoría de quienes ocupaban la cima de la pirámide social estaba formada por personas que partieron de condiciones de estrechez económica pero que supieron hacerse camino con sus propias fuerzas y el favor de las circunstancias, es decir, la cima de esa pirámide social no la formaban únicamente aquellos individuos favorecidos desde su nacimiento por unos padres ricos y bien situados como se ha creído en estos últimos tiempos.

Considero necesario también mencionar que a lo largo de la historia han existido anti-liberalistas, quienes le han hecho tanto daño a la misma civilización causando una reducción de la productividad del trabajo y aumentando la miseria y las penurias económicas para buena parte de la población mundial todo esto mediante “experimentos socialistas” y en este sentido América Latina no ha sido la excepción, ya que se ven casos reales en donde se han encarnado gobiernos anti-liberalistas creando una economía dirigida que no ha hecho más que estancar a los pobladores mismos (en el sentido de productividad) y por ende a toda la nación dirigida por estos pensamientos socialistas.

Es de relevante importancia dentro del liberalismo, saber que pensadores como Adam Smith, David Ricardo, Wilhelm Humboldt y David Hume han destacado por su amplio conocimiento del liberalismo y han dejado un gran legado para las generaciones actuales, dejando en claro que el liberalismo puro es más que dogmas rígidos y que aunque la teoría liberal permanezca idéntica en su línea de fondo, hoy en día es muy distinta debido a la mala aplicación de parte de individuos que se autodenominan liberales quienes quizás nunca han leído a estos padres del liberalismo puro.

El liberalismo es elemental para dar inicio a la prosperidad económica de un país entero, pero esto inicia con el individuo (base del liberalismo), quien es el encargado de actuar dentro de la sociedad, es decir, el individuo se convierte en ese ente praxeológico capaz de ir y venir sin  necesidad de ningún tipo de coacción que le diga de qué manera actuar, cuándo hacerlo y por qué hacerlo.

Si algo tiene claro el liberalismo es que no hay algo más poderoso en el mundo que las ideologías y los ideólogos, y que las ideas se combaten sólo con ideas.   El liberalismo comprende que es de gran locura confiar en las armas, porque sólo se puede disponer de una tropa de soldados si ésta está dispuesta a “obedecer”, el liberalismo comprende también que las bases de todo poder y de todo dominio son, en último análisis, de carácter ideológico.

Los partidos políticos antiliberales, desde siglos pasados, ya no ven a los ciudadanos como tales, sino los ven como miembros activos de un partido político, tanto así, que los toman desde niños, ofreciéndoles beneficios particulares y el disfrute de algunas libertades con tal de que estos, no se separen del partido político que le beneficia desde muy temprana edad, lo cual, claro está, es un gran error pues estanca el pensamiento, hace que las personas se enfoquen solo en recibir esos beneficios y en nunca cuestionar los intereses de dichos partidos políticos antiliberales.

Uno de los problemas principales con los que estos partidos políticos antiliberales se encontró y sigue encontrando es el problema de los “intelectuales”, es decir, personas tales como  abogados, médicos, profesionales, entre otros, se oponen a esa manutención estatista, pues ellos quizás por los conocimientos que poseen, cuestionan de forma directa esos intereses políticos absurdos que tienden a mantenerse en el poder a través de la simpatía de grupos que ignoran sus malas intenciones, lo que no sucede con grupos de profesionales, que saben muy bien que solamente atendiendo bien a sus clientes, podrán mantenerse bien económicamente y que no es necesaria la intervención estatal para gozar de privilegios en una sociedad perfectamente conocedora de las intenciones equivocadas de un partido político antiliberal.

Guatemala no es la excepción, al parecer seguimos en un grado alto de ignorancia, pues la gente no se capacita, no se interesa en aprender, en leer, en conocer más sobre cultura general, menos sobre historia de nuestro país, esto entonces estanca a toda la población y la hace vulnerable para que partidos políticos se valgan de la ingeniería social, para hacerse propaganda barata, convencer a las masas que ignoran esas malas intenciones partidistas y al final hacen que Guatemala siga dependiendo de un Estado benefactor comandado por un partido político que genera ideas a su conveniencia, ideas muy bien recibidas por la población poco esforzada en aprender y elegir de manera acertada un partido político que garantice un verdadero estado de derecho.

Cuando hablamos sobre Liberalismo y Capitalismo, es muy interesante notar como el autor (Ludwig Von Mises), deja en claro que la propiedad es indiscutiblemente inseparable de la libertad, explica que ambas surgieron juntas y que no pueden existir y subsistir de  manera separada.

Los esclavos han existido a lo largo de la historia de la humanidad, es más hay datos bíblicos que relatan inclusive que el Estado de Israel por mucho tiempo, para ser exactos por cuatrocientos años fueron esclavos en Egipto, la raza negra también por muchos siglos fueron esclavos de los blancos en diferentes partes del mundo, América del Norte no es la excepción, ya que el tema de la esclavitud ha sido un tema que ha dejado secuelas que viven hasta hoy en día.

Pero ¿por qué menciona el autor el término “esclavitud”?, el profesor Mises lo menciona, precisamente porque desea hacer énfasis en los beneficios de la libertad y por qué no decirlo en el derecho a la libertad que todo ser humano posee.  El asunto radica en que al parecer, el autor descubre que no todo es como parece, pues se ha creído siempre que todos quieren ser libres, que nadie desea estar bajo el yugo de la esclavitud y que la naturaleza del hombre es querer ser libre, pero vaya sorpresa la que me llevé en este capítulo, pues la sorpresa la explico a continuación.

No todas las personas desean ser libres.  Esto parece extraño, pero según el autor, no todos anhelan, desean o añoran la libertad, pues algunos, y esto en un buen porcentaje, prefieren quedarse siempre a vivir como esclavos, por una o varias razones, pero eso es lo que se ha demostrado a la largo de la historia de la humanidad, ya que algunos se encuentran con el dilema de libertad versus esclavitud, en la libertad, por lógica no tendrá ya más las cadenas en los pues o las manos y gozará de plena libertad de ir y venir a cualquier lugar, por el otro lado está  la esclavitud que no le permite ese derechos de ir a donde él quiera y cuando quiera, pero al parecer algunos prefieres esto, a cambio de tener asegurado un mantenimiento fijo, el cual podría ser la alimentación, el vestido y la vivienda o cualquier otro que no demande de la persona ninguna preocupación, pues el “amo” se lo proveerá siempre y cuando él obedezca y esté sujeto a sus más íntimos deseos.

Es muy curioso entonces, encontrar el punto de vista de Ludwig Von Mises quien confronta ambos puntos de vista, y llega a la conclusión de que la libertad es únicamente para aquellas personas de mente libre, es decir, aquellas personas que están dispuestas a enfrentar esos retos que trae consigo la libertad, el hecho de proveerse la persona misma los recursos para vivir él y los suyos, así como saber la forma de administrar el tiempo que como persona libre tendría y por ende manejar de forma adecuada de ese tiempo, por lo leído creo que Mises deja categóricamente claro que la libertad es específicamente para la persona industrial.

Es indiscutible que la libertad exista separada de la propiedad, pues el hombre necesita tener esa libertad para disponer qué hacer o qué no hacer con su propiedad, lo único que el Estado debe garantizar es ese derecho, el derecho a la propiedad.   Concluyo también que a lo largo de muchos años siempre se había creído que todas las personas anhelan la libertad, pero eso no es más que un mito; ya que vemos incluso en la actualidad, casos en donde personas administradoras de gobiernos dictatoriales siguen en el poder porque los ciudadanos siguen eligiéndolos, y los prefieren incondicionalmente, aunque esto les cueste su propia libertad, que curioso, pero es lo que se vive incluso en pleno siglo veintiuno, entiéndase casos reales de hoy, las elecciones en Venezuela por ejemplo.

En la tolerancia que explica el profesor Mises existe una “intolerancia”, y esta es, la intolerancia a la intolerancia.

Mises explica muy bien el concepto de tolerancia, dejando en claro que sin tolerancia nunca se vivirá una verdadera paz social, pues la falta de tolerancia ha causado un sinfín de guerras a lo largo de la historia.

Es común que en nuestro medio no exista mucha tolerancia, quizás porque nuestras mentes permanecen aún cerradas a nuevas ideas, pues es común que admitamos como verdad que lo que pensamos que es verdad.  Y esto es el detonante de muchos conflictos ideológicos, la falta de tolerancia.

El liberalismo es y ha sido tolerante con la religión por ejemplo, pues no impide a nadie creer en lo que mejor le parece creer, aunque Mises expone que a la religión el liberalismo le hizo ver el error de ser ellos los únicos facultados para enseñar.

Guatemala no fue la excepción, pues según la historia desde los tiempos de la colonización, se impuso el sistema educativo administrado en su totalidad por la religión católica, es decir, solo podía aprender a leer y escribir aquella persona que estuviese dispuesta a someterse al sistema religioso de la época, quien no quería, pues simplemente no aprendía.

Es por eso tal vez que en nuestros pueblos guatemaltecos vemos hasta  la fecha un modelo religioso implantado en toda la república,  ubiquémonos mentalmente en los parques centrales y veremos que en los costados encontraremos siempre, el mercado municipal, la municipalidad y la iglesia.  ¿Casualidad?, no creo.

La organización de la economía como muy bien lo explica el profesor Mises, está conformada por cinco sistemas de organización de la cooperación, siendo estas: el capitalismo, sistema de propiedad privada de los medios de producción pero con periódica confiscación y redistribución de la riqueza, sistema sindicalista, el socialismo o comunismo y finalmente el sistema de intervención estatal.

No hace falta quienes argumental que desde el inicio de la humanidad no ha existido la  propiedad, es más dicen hoy en día que en cualquier momento puede abolirse este derecho de las personas, argumentan que antes se producía sin tener propiedad privada, lo cual como lo indica el profesor Mises no vale la pena dedicarle tiempo, pues vemos que hoy en día sería imposible producir si no existiese la propiedad privada.

Viene a mi mente en este momento las revoluciones por las que el ser humano ha pasado a lo largo de la historia y como bien recordaremos antes según historiadores el ser humano era nómada pero cuando descubrió “la semilla”, y pudo distinguir que si la sembraba en la tierra, la cuidaba y esperaba cierto tiempo pues le producía frutos, fue en ese momento que el ser humano ya no quiso moverse y es ahí según mi criterio que nace LA PROPIEDAD PRIVADA, pues el ser humano fijó límites territoriales en donde él en ese momento sembraba las semillas y esto le permitía vivir y alimentarse y alimentar a los suyos pero era indispensable que los demás respetaran esa “parcela” de tierra que en ese momento era ya de su pertenencia.

En realidad, los primitivos opositores al sistema de propiedad privada de los medios de producción no combatían la propiedad privada como tal sino lo que ellos combatían era la desigualdad de rentas y la desigualdad de riquezas, argumentando que era necesario crear un sistema de redistribución periódica de la totalidad de bienes o más específicamente que se repartiese el bien de capital que en ese momento se consideraba lo máximo, siendo este el factor “tierra”.

Guatemala no es la excepción con este problema, pues muchos argumentan que la población prosperará cuando se reparta la tierra o más bien cuando se eche a andar la “reforma agraria”.  Esto queda desmentido por el profesor Mises, pues en realidad esto de la reforma agraria no es más que un medio para quitarle al que tiene y darle al perezoso y al que no quiere trabajar o generar por cuenta propia, y si se reparte lo que no se ha producido, pues por lógica lo que se estará repartiendo será “pobreza” en lugar de riqueza.  Claro que el pueblo menos educado no lo entiendo, pues ellos reclaman a gran voz que se les “regale”, que se les “otorgue” o que se les dé en calidad d “donación” determinadas tierras que no pertenecen al gobierno pero que él por ser el máximo ente de poder y de autoridad en el país, puede “expropiar” propiedades ajenas y regalarlas a los menos pudientes, sabiendo claro que esto daña notablemente el estado de derecho en un país.

Quiero mencionar que todos los sistemas de organización económica a excepción del capitalismo, buscan la distribución y redistribución de ganancias, rentas y propiedades, el caso del sindicalismo por ejemplo no busca que se distribuya la propiedad a todas las personas sino únicamente a los trabajadores de determinada empresa quienes se encuentran perfectamente organizados y reclaman “sus derechos”, aunque muchas veces dañen a la misma persona que les ha dado trabajo y/o empleo por medio de una empresa.  Es inconcebible entonces que la igualdad en la distribución de la propiedad pueda alcanzarse por las vías propuestas por el sindicalismo.

Una frase popular dice que en la administración privada el mejor administrador es aquel que gasta menos; mientras que en la administración pública el mejor administrador es aquel que gasta más.  Esto quizás no sea una casualidad pues en la realidad vemos que la burocratización se caracteriza por eso precisamente, por gastar sin ningún control, pues no cuentan con herramientas que les permitan medir el desempeño o porque quizás no hay a quien rendirle cuentas.

En la empresa privada, el dueño se ve en la necesidad de recurrir a herramientas vitales de control como lo son la contabilidad, la estadística empresarial y el cálculo monetario, pues de ello dependerá llevar un control efectivo de todas sus inversiones, con estas herramientas, el empresario puede comparar sus ingresos con sus egresos y como bien lo decía Goethe la mejor herramienta jamás inventada ha sido la partida doble, pues con ella se puede verificar el cargo y el abono, los activos y los pasivos, las ganancias y las pérdidas.

En el otro extremo está la burocratización que nunca hace uso de ninguna herramienta de control, es más al parecer no la necesita, pues les da lo mismo ganar que perder, ya que no hay nadie a quien rendirle cuentas, no importa si se necesitan más burócratas o no, si hay demasiados empleados públicos o hacen falta, es decir, en la burocratización nada importa más que contratar sin necesidad de entrar en ninguna competencia, basta con tener injerencia con gente de gobierno para poder  ocupar un puesto público y nada más, pues lo demás no importa.

Guatemala se caracteriza por ser un país de burocracia, un país netamente mercantilista, en donde el gobierno acostumbra a retrasar todos los procesos, a darle vueltas al asunto, y esto le ha hecho tanto daño a nuestra economía que sitúa a Guatemala el día de hoy, según estadísticas oficiales, entre los primeros cinco países más pobres del mundo.  Esto no es ninguna casualidad, es el resultado de la burocratización y del gasto desmedido y descontrolado del aparato llamado “gobierno”, que despilfarra a manos llenas los recursos que la mayoría de guatemaltecos produce a través del empleo de la fuerza de trabajo y a través de  la generación de productos y servicios con bienes de capital privados.

“Laissez Faire-Laissez Passer”, es una frase que significa “dejar hacer, dejar pasar” y esto es lo que le corresponde al Estado, dejar hacer y dejar pasar, principalmente por las fronteras, pues en las últimas décadas se ha incrementado el control y cierre de fronteras de parte de gobiernos intervencionistas que consideran que al controlar mejor las fronteras lograrán incrementar sus ingresos fiscales, pero esto lo desmiente el profesor Mises en el capítulo que hoy estamos comentando.

Impedir el intercambio internacional de mercancías significaría infligir un daño irreparable al grado de civilización alcanzado por la humanidad, equivaldría para millones y millones de hombres a la pérdida definitiva del bienestar, si no ya del mínimo vital.

El intercambio internacional es necesario, es fundamental y elemental para los habitantes de todos los países, es conveniente recordad que los países no intercambian bienes, los que intercambian bienes y servicios son las personas que viven en estos países, y en la medida que el intercambio internacional se desarrolle de mejor forma, eliminando las fronteras principalmente, entonces se logrará un mejor desarrollo para los países que en esos intercambios intervienen.

Ser productor-consumidor no funciona, pues hemos visto a lo largo de los años que Guatemala por ejemplo es un país cien por ciento agrícola, en donde se siembran y cosechan diferentes granos básicos tales como maíz, frijol, arroz, trigo entre otros que son de mediana calidad pero que lamentablemente sirven únicamente para “consumo personal” o “consumo familiar” pues las personas emplean todo su tiempo en la producción de estos bienes pero no se exportan, no se intercambian, más bien se consumen ahí mismo.

Es necesario entonces producir bienes, pero bienes de buena calidad, con estándares internacionales y que estos se exporten, sea por vía terrestre, vía aérea o marítima, pero que se exporten, pues esto da inicio al intercambio internacional y es así como las naciones prosperan, pues es imposible como lo indica el profesor Mises que alguien pueda autárquicamente cubrir sus necesidades mediante la producción interior y creerse autosuficiente, creer que no necesita de los demás para poder vivir y prosperar.

Quiero también mencionar que cuando una nación se enfoca en producir todos los bienes para su propio consumo, sin pensar en el intercambio (importación y exportación) lo que provoca a mediano plazo es una drástica reducción del producto anual bruto y por ende una notable caída del bienestar social y una baja en la calidad de vida de todos sus habitantes.  A todos nos conviene intercambiar con otros, pues esta es la esencia de la división internacional del trabajo.

La libertad de circulación en las palabras del Profesor Mises es un derecho que le asiste a todo individuo, pues éste es libre ir y venir y de trabajar donde mejor le plazca.  Esto parece una utopía hoy en día pues vemos que sucede todo lo contrario, es decir, los gobierno prohíben a los pobladores que se vayan de la nación, tal es el caso de Corea del Norte por ejemplo donde a las personas que se van sin permiso del gobierno se les llama “disidentes” y si un disidente es sorprendido huyendo o saliendo del país sin permiso del gobierno, debe pagar con trabajo forzoso o hasta el extremo de pagar con su propia vida.

Por otro lado existen hoy en día gobiernos proteccionistas que crean leyes anti-inmigrantes, leyes que castigan severamente a las personas extranjeras, ya que al parecer todo responde a la protección que se le quiere dar al trabajador local, al trabajador interno, al trabajador originario de esos países, pero dentro de todo esto, se disfrazan también muchos intereses de parte de sindicatos muy bien organizados dentro de esos países, quienes no quieren competencia de mano de obra, ellos se creen omnipotentes y capaces de suministrar toda la mano de obra que se necesita dentro de esos países, evitando así la oferta de parte de otros trabajadores (migrantes regularmente).

En el caso de nuestro país, creo que el porcentaje de proteccionismo a los sindicatos es de 95 y 5, pues estos grupos de poder (los sindicatos), mantienen acuerdos y/o amenazas incluso al gobierno de turno para que éste les provea de fuentes de trabajo y de beneficios específicamente para sus agremiados y para nadie más, dejando así sin ningún margen de ganancia para otros trabajadores.

No es extraño que en áreas aledañas a fronteras como México, El Salvador y Honduras quizás se ve a muchos inmigrantes trabajando temporal o definitivamente en departamentos cercanos a estos países, y esto quizás desde mi punto de vista representa ese 5% de margen en donde se ofrece mano de obra barata de parte de personas extranjeras y que en muchas ocasiones es mejor que el trabajo desempeñado por miembros de los sindicatos ya mencionados.

Hago énfasis en la baja producción que se logra al no permitir que otros trabajadores (extranjeros por supuesto), puedan desempeñar labores en otros países, el restringir esta oportunidad, se restringe también el desarrollo de un país, se cae en el estancamiento y directamente en lo que conocemos como “proteccionismo”.

Debo aclarar que el liberalismo nunca construyó una organización y un aparato de partido como lo hicieron los anticapitalistas, es más el liberalismo nunca dio  importancia a la táctica política en las batallas electorales y en los debates parlamentarios, jamás practicó las virtudes del estilo diplomático y de la negociación.

El liberalismo tiene claro que el mundo solo podrá superar gradualmente la situación en que le han precipitado los grupos anticapitalistas organizados si el liberalismo vuelve a ser el eje de la política de las grandes naciones, sólo si un cambio radical en la mentalidad y una convicción profunda de los individuos consiguen dar de nuevo vía libre al capitalismo.

Uno de los problemas para el capitalismo o liberalismo es que se encuentra siempre con la fascinación de parte de las masas para aquel candidato que promete expropiar la propiedad privada, esto siempre despierta el interés de la mayoría y por ende se convierte en un problema serio para el liberalismo o capitalismo, ya que en su mayoría por ignorancia las personas creen que en la medida que se le quite el rico, todos serán más ricos, cuando sucede todo lo contrario, en realidad si le quitamos al que tiene para repartir entre los que no tienen, lo que esto desata es un problema de escasez y de pobreza.

Recordemos que sin la protección a la propiedad privada de parte del Estado, la productividad de ese país estará en completo riesgo, pues no existe otra forma de alcanzar el desarrollo y prosperar si no es por medio de los factores privados de producción, factores que deben ser protegidos y garantizados por todos aquellos partidos políticos que se encuentran en el poder, esta es la esencia del tema en cuestión, pues se necesita garantizar un estado de derecho real, que se oponga a la expropiación de la propiedad privada y que limite el poder de esos partidos políticos anticapitalistas.

Finalmente, debemos recordar que uno de los mayores riesgos que siempre se corre al elegir a nuevos gobernadores o específicamente al elegir nuevos partidos políticos, se corre el riesgo de ser víctima del nuevo gobierno, quien al llegar al poder podría ejercer su derecho de expropiación (lo cual es un abuso por supuesto), y dejar a la persona individual l sin su mayor derecho, el derecho a la propiedad privada.  Lamentablemente , las masas ignoran estos casos, es más, no les interesa siquiera aprender acerca del tema, por el contrario se agradan tanto cuando un candidato promete que les dará las tierras que en ese momento pertenecen a otra persona, esto despierta el interés de la ignorancia, y es ahí en donde los anticapitalistas aprovechan para ganar simpatía, ganar espacio, y una vez convencida la masa de personas, proceden a ejercer con todo  el peso de la ley, políticas anticapitalistas, es decir, políticas que atentan contra la propiedad privada de los medios de producción, ocasionando que el único productor y dueño al final sea el mismo Estado, quien en realidad no tiene la capacidad de producir, pues lo único que bien sabe hacer el aparato de gobierno es gastar lo que proviene de la producción privada y es así como se llega a extremos administrativos como por ejemplo el Estado de Venezuela, gobierno que se ha dedicado a expropiar propiedades privadas y vemos claramente el resultado de la ineficiencia en la administración de estos recursos, porque como repito, el gobierno no es el encargado de producir nada, ellos son llamados a administrar la cosa pública y nada más, a servir a aquellos que están ocupados en otras cosas y a garantizar el derecho de propiedad, de libertad y de libre locomoción de los ciudadanos en general.

Es necesario entonces que la libertad impere en nuestro territorio, porque cuando se garantiza la libertad para los ciudadanos, también se garantizan todos los demás derechos, como el derecho a la propiedad privada, un derecho inherente del ser humano que garantiza la máxima productividad para bienestar de la persona, de su familia y por ende para la nación entera.

Lic. Alder Edilzar GodÍnez Navarro
Profesor Universitario y Asesor Independiente

El Estado está capturado en varios frentes

Hay un concepto que se desarrolla en el análisis de las decisiones públicas llamado en inglés “regulatory capture”, que se puede traducir como “captura del regulador” y hace referencia a como un grupo, pequeño o grande, hace funcionar (capturar) al aparato estatal para lograr una serie de trabas legales y/o burocráticas que les permiten al grupo aumentar sus rentas.

Para comprender esto, hay que tener en cuenta lo que los economistas explican cuando hablan de oferta y demanda; si hay un aumento de los oferentes, (más competencia, más productos similares o sustitutos cercanos) el precio tendera a disminuir, generando nuevos consumidores (pues estos ahora si compran) y un ganancia mayor para los consumidores actuales (imagine que usted quiere comprar un helado que le costó ayer Q 5.00 y lo encuentra a Q 3.00, ahora usted tiene un excedente de Q2. Pues tiene el helado y Q2. mas para comprar otro satisfactor.)

Por eso es que los economistas (que defienden a los consumidores) apoyan la libre competencia, ya que a más competidores, precios más bajos, y claro si hay menos competencia los precios suben. Y esta lección elemental de economía la entienden perfectamente los empresarios o grupos de empresarios y para sacar provecho de esta lección, se organizan y buscan como limitar la competencia, y estos límites los disfrazan muy bien al punto que los consumidores ni se enteran Veamos el ejemplo de la historia de Jestina Clayton, que publicó el New York Times,    (https://www.nytimes.com/2012/06/17/magazine/so-you-think-you-can-be-a-hair-braider.html?pagewanted=all&_r=0) quien nació en Sierra Leona y a la edad de 18 se mudó a Utah y quiso iniciar su negocio de hacer trenzas y cortes de pelo que aprendió en su ciudad natal, pero resulta que no es tan fácil ser peluquero en Utah, pues hay muchas licencias que sacar e incluso obligación de ganar una serie de cursos para ser estilista profesional. En resumen son dos años de estudios y casi $ 16,000 de pago matriculas. Y resulta que no es solo esta profesión la que tiene problemas para iniciar un negocio; en 1950 menos del 5% de los ciudadanos de Estados Unidos necesitan una licencia de trabajo, hoy cerca del 30% necesita de una licencia para poder trabajar.

La explicación al analizar el lado de los empresarios es muy sencilla, no quieren competencia pues bajarían sus precios y sus ganancias, por lo que buscan cómo evitar que nuevos entren a ofrecer servicios.

Pero la explicación del lado de los políticos no está muy clara, ¿por que un político estaría a favor de beneficiar a pocos empresarios y perjudicar a muchos consumidores? Me atrevo a dar dos posibles respuestas: una corrupción y dos arrogancia.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

Discusión Económica “No tenemos que seguir siendo pobres para siempre”

El día 20 de marzo nos juntamos con amigos de la USAC de varias edades, pertenecientes a la Facultad de Economía.  La discusión fue acerca del libro No tenemos que seguir siendo pobres para siempre escrito por Manuel F. Ayau Cordón.

La sesión comenzó con traer a la mesa ideas o preguntas relevantes a la lectura. Se abordaron las preguntas con tono de diálogo, buscando siempre comprender al otro y presentar las propias ideas de manera propositiva.  La discusión terminó con una sesión de reflexión y retroalimentación sobre el proceso. Durante estos momentos, compartieron su sorpresa ante el hecho de que el fin de la discusión no era confrontar puntos de vista, sino entender mejor juntos, a pesar de que nuestras conclusiones variaban un poco. Fue una experiencia de mucho aprendizaje ya que comprendimos mejor cómo el mercado libre puede llevar a un país al desarrollo, y es claro que el desarrollo de nuestro país es algo que todos queremos. El ambiente de “pizza party” nos ayudó a darle un tono amigable a la discusión, tono que se logró mantener.

María Sofía Castillo Díaz
Universidad Francisco Marroquín

¿De qué necesita más el mundo? Lawrence W. Ree

Hace 30 años, me encontré con unas oraciones que decían “El mundo necesita más”. Probablemente, las leí en el Reader´s Digest, no lo sé; y el autor era anónimo. He tratado de encontrar al autor, pero todo ha sido en vano. Sin embargo, esas oraciones decían algo importante y, me han impulsado a estudiarlas para extenderlas a un texto más largo. Las he compartido con audiencias alrededor del mundo, la más reciente en la Georgia Public Policy Foundation en noviembre del 2016. Invariablemente, las personas se me acercan preguntando, luego de las charlas, si pueden comprar una copia de mi trabajo.

Este pequeño ensayo expresa bien el mensaje de los valores y el carácter que nosotros en FEE (Fundación para la Educación Económica) queremos resaltar como cruciales para alcanzar la libertad y la felicidad. De hecho, he subrayado en numerosas ocasiones que la libertad y el carácter son caras de una misma moneda. Las sociedades no pueden gozar de una si existe carencia de la otra. Este es un mensaje fuerte y claro, que resalto en mi libro más reciente: Real Heroes: Inspiring True Stories of Courage, Character and Conviction, el cual es muy popular en los Estados Unidos.

Si usted se siente inspirado por este ensayo a ser un mejor ejemplo para quienes le rodean o, si lo utiliza para ayudar a otros a mejorar, me hará el día. Aquí le va:


El mundo necesita más hombres y mujeres que no tengan un precio por el cual vendan su individualidad; quienes no renuncien a su integridad para obtener beneficios; que tienen sus prioridades claras y en orden; que consideren su apretón de manos un contrato blindado; quienes no le teman a asumir riesgos al defender lo correcto; crean en la verdad y no en la comodidad; que sean honestos ante cualquier circunstancia.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, tengan ambiciones tan grandes que incluyan a los demás; sepan ganar con gracia y perder con dignidad; que no crean que las llaves al éxito son la crueldad, astucia y picardía; que tengan amistades de veinte o treinta años de antigüedad; sobrepongan sus principios y valores a la política y a la posibilidad de tomar ventajas personales; que no le teman a ir en contra de la opinión pública y lo políticamente correcto.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, sean humildes y acepten que planear su propia vida es un desafío de tiempo completo y por lo tanto, no piensen que pueden planear la vida económica de miles de personas. Que no consideren al Estado como la más alta autoridad. El mundo necesita más hombres y mujeres que, no le teman a la responsabilidad, que sean lo suficientemente maduros para reconocer la responsabilidad de sus actos; valientes para decir la verdad ante el poder; que sean sabios para agradecer a los demás cuando lo merecen.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, sean tolerantes para aceptar el individualismo de cada persona; que no se sientan amenazados por opiniones, religiones, conductas o estilos de vida diferentes por quienes las practican pacífica y respetuosamente; pacientes para convencer a otros a través de la percepción y no por la fuerza; quienes no demandan de los políticos mejorar su condición de vida en detrimento de la de otros; quienes entienden que agregando valor a través de la producción, innovación y servicio son superiores que aquellos que llaman a la distribución de la propiedad de otros a punta de pistola.

El mundo necesita más hombres y mujeres que, no abandonen lo correcto por cuestiones de apariencia; que sepan lo importante que es guiar siendo un ejemplo, no dando órdenes; que no obligarían a otros a cometer actos que ellos libremente no harían; conviertan las circunstancias más adversas en oportunidades de aprendizaje y mejora; reunir la integridad para trabajar y así ganarse la vida, en lugar de votar a cambio de una; puedan perdonar hasta esos que han cometido injusticias contra ellos. El mundo, en otras palabras, necesita más hombres y mujeres que, posean características enaltecidas por el tiempo, la experiencia y el buen sentido, que colectivamente llamamos carácter personal.

Fuente: https://goo.gl/cvWW4b

Traducción Libre
Daniela González
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Club de Lectura: Recordando a Milton Friedman

Con la participación del Doctor Julio Cole finalizamos el ciclo de almuerzos para estudiar el libro de Milton y Rose Friedman, “Libertad de Elegir”. La actividad inicio el jueves 12 de julio y concluyó el 2 de agosto.  Contamos con la presencia de profesores de distintas universidades así como alumnos, lo que enriqueció mucho el debate.
Hay muchas ideas que valen la pena rescatar de este gran libro, frases que se pueden citar, argumentos que aún son vigentes y otros que aún se deben seguir madurando.  Pero en este espacio quiero compartir algunas ideas que mencionó el profesor Cole sobre el premio Nobel de Economía de 1976.
Salvando las distancias, ganar un Nobel es muy parecido aganar una medalla en los juegos olímpicos. Hoy, por las olimpiadas de Londres,  está de moda conocer sobre los atletas olímpicos, sus características pero sobre todo su preparación, esos largos entrenos, e incansable esfuerzos, que muy bien los dice en una frase Erick Barrondo (primer medalla olímpica para un guatemalteco)  “A nosotros jamás nos despertó el sol. Cada día, lo fuimos a buscar. Y lo encontramos. Esto es para toda la vida”.
En su último artículo “Milton Friedman: una bibliografía” el profesor Cole menciona  que Friedman escribo 35 libros (1 cada dos años aproximadamente), 319 publicaciones en revistas y medios académicos (1 cada tres meses), 21 entrevistas publicadas en medios, más sus columnas de opinión que publicó durante 18 años en la revista Newsweek.
Estos números demuestran que fuera de la extraordinaria capacidad como escritor que tenía Friedman y su innata habilidad como economista, también sobresale un hombre comprometido con su trabajo, incansable en su lucha.   Eso lo hizo acreedor a muchos premios, incluidos un Nobel, la medalla nacional de ciencia, la medalla presidencial de la libertad en el gobierno de Reagan, etc.  Seguro si Friedman hubiera sido un atleta, hubiera estado siempre en  la lucha por las medallas.

La Libre Empresa

La libre empresa es el sistema económico que se basa en la propiedad privada, y es resultado de un conjunto de instituciones formales e informales, privadas y gubernamentales, que defienden el derecho que cada persona tiene de emprender, servir, vender, comprar, competir, invertir y heredar, pacífica y voluntariamente sus pertenencias legalmente adquiridas, sin coerción ni privilegios.

Si vivimos en un sistema de libre empresa no hay necesidad de ir de Ministerio en Ministerio, pasando por distintas ventanillas; pidiendo permisos, llevando fotocopias, y explicando a burócratas las distintas actividades que deseamos emprender con nuestra propiedad y nuestro talento.  Simplemente el sistema de gobierno se encarga de que nuestras acciones no interfieran con los derechos iguales de otras personas.  Es un sistema donde la propiedad y la libertad tienen un límite y ese límite está marcado por los iguales derechos de terceros.

Muchos descalifican este sistema pues dicen que funciona solo en libros y teoría, pero que no funciona en la realidad.  Ciertamente una sociedad con un sistema puro o 100% libre no ha existido, un sistema de libre empresa al cien por ciento no se ha experimentado, al igual que tampoco hemos tenido una democracia pura o aplicado ideología pura alguna. Tampoco existe un café o ron puro pues siempre existe algún grado de impureza, lo que si es cierto que siempre buscamos saborear una bebida que tenga las menores impurezas que afecten su sabor.

Pues es lo mismo con los sistemas económicos, un país logrará progresar más mientras mayor sea el grado de libertad económica del que gocen sus ciudadanos, mientras menos trabas existan a la libertad de emprender, de comerciar y de utilizar los recursos legítimamente adquiridos en lo que cada individuo decida, siempre respetando la legítima propiedad de terceros.

Ejemplos de éxito económico basados en el respeto a la propiedad y la iniciativa de las personas, es decir, la libertad de empresa, los tenemos en países como Chile, Gran Bretaña, Estados Unidos, Singapur y muchos otros que han apostado por acercar sus sistemas económicos y políticos hacia el sistema de libre empresa.

También se encuentran detractores del sistema de libre empresa que dicen que funciona en países con cultura fuertemente anglosajona y que en Guatemala nuestra cultura hispánica no abrazaría ese sistema.  Por supuesto que es innegable la importancia de la cultura, pero no estamos determinados por nuestra cultura. Si nos remontamos al año 1868, a un remoto territorio llamado Japón, cualquier observador aseguraría que el desarrollo económico que entonces gozaban algunos países europeos jamás llegaría a ese país del lejano oriente.  Lo mismo podemos decir de Corea del Sur, Taiwan, Hong Kong y Singapur. Al igual que los mencionado y muchos otros países que han logrado prosperar económicamente adoptaron un sistema propio y original, pero todos favorecieron el libre mercado como sistema económico.  En 1950 el nivel de vida de los guatemaltecos era muy parecido al de los coreanos, pero Corea del Sur empezó a aplicar políticas económicas de libre empresa: redujeron los impuestos, descentralizaron el gobierno y su intervención en la economía fu casi insignificantica.  Hoy el nivel de vida de esos países asiáticos es muy, pero muy superior al de los guatemaltecos.

Los asiáticos tienen una cultura más disciplinada que los latinos, pero también podemos mencionar el ejemplo de Chile, quienes han logrado acercase a los países del primer mundo en temas económicos.  En muchos países del mundo se ha adoptado el modelo de libre empresa y ha tenido más éxito que cualquier otro modelo que se haya utilizado en el pasado.

La única receta que ha demostrado ser útil para salir de la pobreza es acercarnos a un sistema económico de libre empresa.  Lo demás son buenas intenciones que no logran más que retrasar el desarrollo.

NOTA: La libre empresa es un término que utilizó el Dr. Ayau para referirse al sistema de economía de mercado o capitalismo.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

¿Podrá Costa Rica ver más allá del “shock religioso”?

El domingo 4 de febrero del presente año se llevaron a cabo, entre confusión e incertidumbre, las elecciones para elegir al binomio presidencial y 57 diputados del Congreso costarricense. Tal y como se expuso en el artículo de la semana pasada en la comparación entre el sistema político de Costa Rica y Guatemala el escenario de incertidumbre fue nuevamente señalado por distintos diarios del país, tales como El Financiero. Fueron publicadas, en dichos medios de comunicación, entrevistas a varias personas que afirmaron no estar seguros del candidato al que le iban a entregar su voto, incluso estando a pocos minutos de hacerlo. Los resultados revelaron la realidad de los costarricenses: el “shock religioso” no los deja ver más allá de la reforma de la Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral y la resolución de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos -CIGH- sobre el matrimonio igualitario.

Varios politólogos han llamado al rechazo de una vasta mayoría de la población y de candidatos presidenciales hacia la reforma educativa y la resolución de la CIDH un “shock religioso”. Lo anterior responde a que se ha vuelto el centro de debates políticos previos a la primera ronda electoral y generó polarización y posturas muy definidas en los candidatos. El repudio viene especialmente de varios de los ciudadanos católicos y evangélicos que, no puede olvidarse, son por mucho la mayoría de la población. Aunque Costa Rica se caracterice por ser un país con diversidad religiosa al ser practicadas en el territorio alrededor de 80 religiones, estudios del Centro de Investigaciones Pew muestran que un poco más del 85% de la población son católicos y protestantes. Aunque la Iglesia católica tiene una mayoría dominante -con un 71.5%-, la Iglesia evangélica va tomando cada vez más fuerza. Esto es relevante porque nos muestra que no solo la población tiene prácticas religiosas fuertes y establecidas, sino que sí pelean por los ideales que dichas religiones enseñan.

La característica religiosa de muchos de los costarricenses lleva entonces a que no sean del todo sorprendentes los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales: obtiene más votos el candidato Fabricio Alvarado Muñoz con un 24,91% de los mismos, seguido por Carlos Alvarado Quesada con un 21,66%. Es curioso como el perfil de los candidatos -a grandes rasgos- refleja las preocupaciones de los electores: ambos son jóvenes y buscan cambios. Pero el perfil de Fabricio Alvarado resalta, no solo por estar ligado al partido Restauración Nacional identificado con una ideología cristiano-política y de conservadurismo social, sino por ser además de diputado y periodista, cantante cristiano.  En su calidad de diputado, Alvarado se ha opuesto a temas como el matrimonio entre parejas del mismo sexo, el aborto y la fertilización in vitro y ha participado y liderado marchas como la pasada “marcha por la vida” oponiéndose al matrimonio igualitario y el aborto.

La popularidad de Fabricio Alvarado refleja que la población costarricense se encuentra realmente en shock. Mucho de ello se atribuye a la resolución de la CIDH, como se expuso posteriormente, y a las afirmaciones del actual presidente Luis Guillermo Solís en las que se tomará en cuenta la orden de garantizar los mismos derechos para las parejas del mismo sexo ante el matrimonio que a las parejas de distinto sexo. Esta noticia cae como balde de agua fría para una gran parte de la población y se hace latente el rechazo ante la misma. El Centro de Investigaciones y Estudios Políticos -CIEP- realiza un análisis que refleja que el 60% de los costarricenses entrevistados rechazan el matrimonio igualitario. Esto puede servir para vislumbrar por dónde va la opinión pública que se verá plasmada en las próximas elecciones el 1ro de abril.

Lo que está por verse es si los costarricenses serán capaces de ver más allá de este shock religioso y centrarse en el debate de políticas fiscales y educativas o soluciones para problemas como el desempleo y la seguridad. Esto es de vital importancia ya que, aunque los temas relacionados al matrimonio entre personas del mismo sexo y la educación sean de gran importancia para la sociedad, no son los únicos problemas que atraviesa el país. Algunas personas incluso llegaron a llamar a Costa Rica la “Suiza de Centroamérica” por sus niveles de desarrollo distintos a los de la región. Con el paso de tiempo sus ciudadanos han ido perdiendo la confianza en el aparato político al igual que lo han hecho los inversores. Lo anterior les ha llevado a una desaceleración económica y a que incremente la tasa de desempleo, fenómenos que vienen siendo visibles a partir el 2015. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Costa Rica -INEC- para el 2016 se llegó a un 9.3% y para 2017 a un 8.1%, cifras que no se habían visto en los últimos 20 años.

Con tanto sobre la mesa solo queda esperar para ver si los costarricenses podrán generar más diálogo y consciencia en el resto de la población sobre los distintos problemas que atraviesa el país, más allá de diferencias en el ámbito del matrimonio igualitario o la educación sexual laica. Después de todo, el país no puede separarse de temas económicos o de la inseguridad. Al igual que en el resto de Centroamérica, es visible la separación entre las necesidades de la población, la opinión pública y la agenda de los políticos. Al alejarse tanto la agenda política de los ciudadanos se da cada vez un desgaste más grande en los políticos profesionales, aquellos que sí trabajan por cambios en su país de manera constante y honrada.

Colaboración
Paulina Vidaurre Pinto
Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

Tratados de Libre Comercio – TLCs

Es muy frecuente escuchar que actualmente vivimos en un mundo cada vez más globalizado, el cual no da indicios de dar marcha atrás. Esto no es una invención o una suposición de solamente algunos académicos o de algunos analistas, sino una realidad latente. Muestra de ello es que los países estén cada vez más interconectados en todos los ámbitos, en especial en lo político y económico. La configuración ha cambiado, las comunicaciones son cada vez más rápidas, el comercio se ha diversificado e incluso el desarrollo ha amenazado la naturaleza de formas nunca antes vistas. Se podrían buscar un sinfín de argumentos en contra o a favor de la globalización, pero esto no cambiaría la realidad, por lo que considero que es de gran relevancia profundizar en que los hechos a nivel internacional impactan de manera nacional en menor o mayor medida. Tal es el caso de los Tratados de Libre Comercio o los Acuerdos Comerciales los cuales han llegado a diversificarse enormemente abarcando temas que van más allá del comercio y teniendo gran influencia en las políticas e industrias nacionales.

Así como hay argumentos que apoyan y otros que desacreditan la globalización, encontramos posiciones encontradas con respecto al funcionamiento de los Tratados de Libre Comercio -TLC-. Lo anterior responde a que, a pesar de lograr varios avances, no en todos los casos se han alcanzado los objetivos planteados o se ha llegado a perjudicar en gran medida la industria nacional -en especial a los países menos desarrollados- si no se es totalmente cuidadoso en la creación de estos. Para comenzar, resulta pertinente convenir que en este caso se utiliza la definición del Banco Interamericano de Desarrollo -BID- para referirse a los TLC. Dicho concepto aplica cuando se suprimen o se reducen considerablemente los aranceles entre los signatarios de dicho tratado. Se toma en consideración que los aranceles no son suprimidos para terceros países fuera del tratado ya que es un mecanismo de incentivarlos a ser parte de ellos para gozar de estos beneficios. Como último punto, no debe olvidarse que para gozar de estos beneficios se deben hacer ciertos compromisos que, muchas veces resultan en la crítica a los tratados ya que pueden llegar a dañar algunas industrias en el proceso.

Según los datos del KOF Globalisation Index se puede observar gráficamente que la mayoría de los países muestran un crecimiento en el nivel de globalización que alcanzan. Es interesante además contrastar que el nivel de globalización alcanzado guarda cierta relación con el Producto Interno Bruto per Cápita. Es decir, entre mayor es el grado de globalización los países tienden a PIB per Cápita más altos. Por ejemplo, el PIB per Cápita de Noruega -que tiene un 85.81 en globalización para 2015- es de 74,505.25 USD y el de Guatemala -con un 63.17 de globalización- es de 3,923.57 USD. Es interesante la comparación entre Noruega -con uno de los niveles más altos de globalización- y Madagascar -con uno de los más bajos, 46.78 para 2015- ya que mientras Noruega alcanza el PIB per Cápita anteriormente mencionado, Madagascar apenas llega a un 401.86 USD.

El hecho que se excluya a los países que no forman parte del tratado genera polémica por ser considerado una membresía con consecuencias que resultan muy caras para quienes no pueden o quieren pagarla. Sin embargo, es por lo general de gran beneficio para aquellos que reúnen todos los requisitos y dan un paso hacia los desafíos del Comercio Exterior y se adaptan a los nuevos TLC. Aunque pudiera pensarse que esto debería ser preocupación únicamente de aquellos que se dediquen al estudio de las Relaciones Internacionales, de empresarios que se beneficien directamente o de algunas personas con este tipo de interés particular, debería ser un punto de discusión entre políticos, politólogos y demás civiles. Lo anterior responde a la manera en la que los TLC pueden impactar la economía y las industrias del país ya que en muchos casos si el arancel no es desgravado progresivamente o no se toman las precauciones necesarias se puede llegar a destruir alguna industria nacional. Y es confuso observar que en algunas ocasiones ni siquiera los empresarios se comprometen a participar activamente en la búsqueda de condiciones favorables para su industria. Con ello no se sugiere tomar medidas proteccionistas que, en vez de permitir y fomentar el comercio, lo obstruyan de manera perjudicial; lo que se busca es enfatizar en las consecuencias potenciales de los tratados para que se genere más discusión entorno a estos.

Como en otros temas, entre más informada y educada se encuentre una población más difícil será que se cometan errores en la política ya que, idealmente, se elegirán líderes con mayor preparación, capaces de formar equipos de trabajo con personas calificadas. Por ello, no solo se debería buscar que el conocimiento en materia de TLC se propague sino también se debería analizar el impacto que tienen de manera objetiva. En otras palabras, no solo suponer que son una herramienta mágica que puede impulsar la economía de un país o que la llevarán a la ruina. Una propuesta para lo anterior es medir con cifras y datos reales cómo se comportan las exportaciones e importaciones luego de la entrada en vigor de un tratado, ¿hay algún cambio considerable? Se puede analizar además si es visible una proliferación de mercados y productos emergentes que lleve al país a diversificarse y a no depender tanto de un número reducido de productos. Y si el Producto Interno Bruto per Cápita muestra un aumento en la riqueza de los habitantes del país lo cual implica que tienen acceso a mejores condiciones de vida y más recursos que les permitan desarrollarse de manera más óptima.

Colaboración
Paulina Vidaurre Pinto
Estudios políticos y Relaciones Internacionales
Universidad Francisco Marroquín

El ABC de la Economía

Muchos economistas defendemos el simple ABC del progreso; trabajo duro para poder ahorrar y con estos ahorros vivir mejor. Esa vida mejor se alcanza cuando esos ahorros se convierten en inversiones productivas, que generan mejores fuentes de empleo y productos más baratos. Nuevas inversiones generan competencia por vender más y mejores productos, y también por contratar o retener empleados. Sueldos más altos y productos más baratos aparecen en los lugares donde el mercado es más libre, es decir, donde hay mas bienes de capital a disposición de la comunidad.

Hay otro grupo de economistas que piensa que esto es demasiado sencillo y muy bueno para ser verdad, y empiezan a desarrollar teorías que necesariamente pasan por sustituir la actividad libre de los individuos por el gobierno. Y lo que resulta es que se unen algunos ciudadanos con los gobernantes en contra de los ciudadanos. Surgen monopolios, excesos de los sindicatos, límites a la competencia, prohibiciones para trabajar etc.

Lo sencillo se arruina. En lugar de motivar, la competencia se limita. Se prohíbe el ingreso de más empresas y eso baja la demanda de salarios. Esas ideas equivocadas nos dejan en la pobreza y el sub desarrollo.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP

Sobre minería en Guatemala

1. El tema minero es controversial hoy en día, ¿cómo considera que se ha abordado en Guatemala?
Muy parecido a la mayoría de los problemas que nos aquejan, este tema se ha abordado de una forma simple y se ha polarizado a un simple; sí o no a la minería. Dejando por un lado distintas opciones para hacer viable los potenciales proyectos mineros en el país y sobre todo ignorando las experiencias de éxito de otros países. Por supuesto mucho de lo que se habla sobre el tema son mentiras y exageraciones, tanto del lado de los daños como de los beneficios, ni es verdad que las minas van a envenenar y acabar con el agua, ni tampoco es verdad que es la solución a los problemas de pobreza y empleo en Guatemala.

2. La minería ha bajado actualmente sus ingresos, ¿usted considera que sigue siendo rentable en el país?
La mayoría de los minerales sufren ciclos en sus precios, pero mantienen una demanda constante, así que es un negocio que siempre estará presente. Pero claro que en épocas de precios bajos, como los actuales, y costos de transacción altos como los que hay actualmente en Guatemala, si podemos pensar que en Guatemala no habrán nuevas inversiones en el sector durante los próximos años.

3. ¿Cuáles serían los beneficios y desventajas de la minería en Guatemala?
La primer y más importante ventaja para Guatemala es que la minería es una fuente más de empleos y segundo genera ingresos adicionales para el gobierno y algunas municipalidades. Ambos temas muy necesarios para Guatemala.
La desventaja es que al no tener una ley que refleje un consenso del tema y sobre todo tener que pedir tantos permisos en distintas entidades gubernamentales y municipales e incluso las consultas populares, generan que la probabilidad de cometer un errores sea muy alta, lo que da como resultado futuros enredos legales. Estos conflictos legales terminan enviando un mensaje negativo a los inversores internacionales y nos ponen mal ante sus ojos, alejando la inversión extranjera no solo de la industria minera sino en muchas otras.

Cristian Álvarez
Director
Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas, CADEP