Incentivos


El análisis de public choice hace énfasis en la información disponible que tienen los actores para tomar decisiones y los incentivos a los que se enfrentan. De forma general, Paul Krugman (2018) define un incentivo como cualquier cosa que motive a una persona a hacer algo. Cuando hablamos de economía, la definición se vuelve más específica: los incentivos económicos son motivaciones financieras para que las personas lleven a cabo ciertas acciones. De esta forma, public choice aplica esta lógica económica a la forma en la que los individuos toman decisiones dentro del sistema político y estudia cómo las preferencias son agregadas en el proceso de creación de políticas públicas. Dentro del proceso político existen distintos actores cuyos incentivos específicos los motivan a actuar de una manera específica. Entre ellos están los votantes, la burocracia, los oficiales electos, los grupos de interés, etc.

Las políticas públicas son diseñadas dentro del “mercado político”, en donde los actores intercambian entre ellos. En este proceso, quienes tienen un interés o una agenda específica negocian con quienes toman la decisión política. De esta forma, individuos o grupos de interés están incentivados a trabajar juntos para poder introducir sus propios intereses en el sistema, pasando por encima del interés público general. Las políticas por las que estos grupos hacen cabildeo promueven sus propios intereses, por eso se dedican a actividades de búsqueda de rentas y buscan beneficios (protección, regulaciones, etc.).

 

Ejemplo: 

Debido a que las personas actúan según un análisis racional de costo-beneficio para tomar sus decisiones, este cálculo genera incentivos que los motivan a actuar de cierta manera. Ejemplo de ello son los votantes individuales, que al momento de encontrarse dentro de la arena política en un proceso electoral deciden racionalmente no informarse de las propuestas dadas por los candidatos. Esto sucede porque no hay un incentivo para que los votantes emitan un voto informado; el costo de hacerlo es muy alto (tiempo, búsqueda de información, etc.) y el beneficio obtenido es casi nulo, pues el voto individual tiene un efecto marginal. De esta forma, decidimos ser racionalmente ignorantes y no informarnos al vota.

 

Referencias:


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