Como
individuos, todos tenemos distintas preferencias: desde qué música nos
gusta hasta con qué ideología nos sentimos representados. En el ámbito
político, se escucha hablar de izquierda y de derecha. Usualmente se
dice que la izquierda busca tener un Gobierno más grande, con mayor
regulación económica, redistribución, etc. Por su parte, la derecha es
más conservadora en cuanto a las funciones que debe tener el Gobierno
(Holcombe, 2016). Se podría decir entonces que la mayoría tenemos una
preferencia ideológica, pero ¿realmente estamos todos completamente de
acuerdo con una o con la otra? Probablemente no, y quienes no lo hacen
pueden encontrarse en el medio de ambas posturas. Esto es lo que en public choice se conoce como el “votante medio”.
El
votante medio puede ser definido como aquel individuo que se encuentra
en medio de la distribución política de izquierda-derecha (Holcombe,
2016). Quienes se encuentran bajo esta denominación, suponiendo que
todos tengan una única preferencia (Jeff y Gainous, 2002), siempre
votarán por aquellos más cercanos a su visión política. Bajo este
supuesto, y sabiendo que los políticos buscan maximizar votos, el
teorema sugiere que estos actores tienden a enfocar sus campañas hacia
el centro. Lo hacen con el fin de atraer el voto del medio, el más
moderado, y el de quienes se encuentran en los extremos y se asemejan a
una u otra campaña, según su preferencia. De esta manera, la teoría
cobra sentido en un sistema mayoritario, donde es necesario obtener el
50% de los votos más uno.
Esta teoría tiene una mejor aplicación bajo un sistema bipartidista, ya que al haber más partidos compitiendo los votos se dividen. La razón por la cual sucede esto es porque el tercer partido también busca posicionarse en la distribución de izquierda-derecha y divide los votos del partido que ya se encuentra en ese espectro ideológico (Holcombe, 2016). Por ejemplo, si el tercer partido es de derecha, este voto se dividiría entre ambos, lo cual implicaría que el partido de izquierda obtendría mayor número de votos que los otros dos. Las figuras de abajo ilustran mejor cómo es la distribución en un sistema bipartidista y cómo en uno con tres partidos.
Fuente: Holcombe, 2016, pp. 15 y 21
En conclusión, el votante medio es todo aquel que no se encuentra en los extremos ideológicos, sino que tiene una preferencia más moderada. Asimismo, bajo el supuesto de que todo votante tiene una máxima preferencia hacia un partido, esta teoría se pone mejor en práctica en sistemas mayoritarios bipartidistas, por la distribución de los votos de izquierda y derecha entre ambos competidores. Por último, esta teoría también busca explicar el comportamiento político durante las campañas electorales.
Referencias
- Holcombe, R. (2016). Public Choice. Massachusetts: Elgar Advanced Introductions.
- Jeff, G. y Gainous, J. (2002). Why Does Voting Get so Complicated? A Review of Theories for Analyzing Democratic. Statistical Science, 17(4), 383-404.