¿Por qué es tan difícil combatir el transfuguismo?


El transfuguismo es una dinámica que se da dentro del Congreso desde los inicios de la era democrática. Este se define como el acto en el cual un diputado electo por una organización política se cambia de partido, coalición o bancada por el que fue elegido (LEPP, 2016). El presente artículo presenta la manera en la que el sistema de partidos políticos y el sistema electoral de Guatemala crean incentivos que favorecen la perpetuación del fenómeno. 

El sistema de partidos políticos y el sistema electoral de Guatemala crean incentivos que favorecen la perpetuación del fenómeno. 

En el caso del sistema de partidos, hay dos condiciones que pueden incentivar el transfuguismo: la poca institucionalización y la alta volatilidad. En primer lugar, la poca institucionalización permite que el cambio entre partidos pueda darse de manera más frecuente (Fortín, 2010). Esto sucede como resultado de que ni los diputados electos ni los votantes tengan un vínculo fuerte con su organización partidaria y, por ende, sea más fácil migrar a otra. En segundo lugar, la alta volatilidad influye en la estabilidad y consolidación de un partido político. Esto se debe a que si la volatilidad es alta, el apoyo hacia un partido puede disminuir de una elección a otra o, incluso, puede llegar a desaparecer. La consecuencia puede ser que el diputado migre a un partido que figure con mayor fuerza la próxima legislatura, pues su deseo es permanecer en el poder el mayor tiempo posible.

En el caso del sistema electoral, los incentivos los genera el sistema de listas bloqueadas y cerradas, así como la asignación de escaños por medio de la fórmula D´Hondt. Es importante tomar en cuenta que uno de los costos de transacción en los que podría incurrir un diputado al migrar de partido, bancada o coalición es perder el apoyo de los votantes que están en contra de este fenómeno. Sin embargo, hacer efectivo el castigo es difícil para el votante por dos razones: la ignorancia racional y el sistema de listas de Guatemala. 

En primer lugar, la ignorancia racional hace que el votante no se informe y, por lo tanto, no sepa qué diputados son tránsfugas; por ende, no podrá castigarlos. Pero incluso si el votante no fuera racionalmente ignorante y supiera qué diputados son tránsfugas, no sería fácil castigarlos porque es la organización política, y no el votante, quien decide la asignación de escaños. Es decir, el castigo no puede darse de manera directa, ya que únicamente se podría optar por no votar por un listado en general y no por individuos específicos que sean tránsfugas. Asimismo, la fórmula electoral D’Hondt busca representatividad dentro del Congreso, lo cual trae como consecuencia la fragmentación del mismo en forma de bancadas con muy pocos miembros y, por ende, con menos influencia en la toma de decisiones. Esto puede influir en la decisión de migrar de un bloque con poco poder a uno más grande y con mayor poder sobre el pleno (Fortín, 2010). 

Incluso si el votante no fuera racionalmente ignorante y supiera qué diputados son tránsfugas, no sería fácil castigarlos porque es la organización política, y no el votante, quien decide la asignación de escaños.

El transfuguismo es un fenómeno que siempre ha existido y que tiene como fin permanecer en el poder el mayor tiempo posible y poder incidir con mayor fuerza en el pleno del Congreso. Asimismo, ha sido incentivado por la debilidad del sistema de partidos políticos y del electoral. Primero, por la falta de institucionalización y la alta volatilidad de las organizaciones políticas y, segundo, por la falta de un mecanismo de castigo por parte del votante que no apoya esta dinámica. En cuanto a la falta de mecanismos que lo frenen, habrá que estar atento a la próxima legislatura, ya que la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos del 2016 estableció que las organizaciones políticas del Congreso tienen prohibido incorporar a diputados electos por una organización diferente. Aún está por ver si esta novedad cambia los incentivos.

Referencias 

  • Fortín, J. (2010). Transfuguismo parlamentario en Guatemala: Un caso de altos costos de asociación, monopolio partidario y bajos costos de transacción. América Latina Hoy, 54, 141-166.
  • Tribunal Supremo Electoral. (2016). Ley Electoral y de Partidos Políticos. Recuperado de https://bit.ly/2VfdOXX

Por María Isabel Castañeda
20 de agosto del 2019


AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.


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