La toma de decisiones en casa desde el confinamiento



Paulina Santizo

Internacionalista egresada del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, donde se especializó en comercio exterior. Es amante de la historia, de los museos y de la constante búsqueda de un punto de vista diferente. 

Por definición, una decisión pública y su análisis se hacen bajo el supuesto de que hay varias personas y actores en juego en el momento de tomar una decisión. Si bien public choice basa su marco teórico en un individualismo metodológico, son los individuos los que toman decisiones en relación a otros. Es decir, es un ejercicio de interacción colectiva. Así, para aplicar el análisis de las decisiones públicas no es necesario ir más allá de nuestra vida cotidiana. Podemos identificar decisiones y procesos que nos permiten ver un public choice aplicado a escala en nuestro día a día. Esto se vuelve especialmente cierto en estos tiempos de confinamiento, cuando nuestro mundo se ve reducido y nuestras interacciones se vuelven más limitadas. 

Uno de los principales postulados del análisis de las decisiones públicas es el teorema de Coase. Este, que lleva el nombre del economista Ronald Coase, establece que en ausencia de costos de transacción la asignación de recursos es independiente de la asignación de derechos de propiedad. Otra forma de verlo es que en ausencia de costos de transacción los recursos se asignan allá donde son más valorados. De esta manera, la lógica simple detrás del teorema es que en ausencia de costos de transacción, lo que significa que nada interfiere en la negociación de un acuerdo mutuamente ventajoso, quien más valora un recurso lo conseguirá, según detalla Randall Holcombe.  

Ronald Coase, establece que en ausencia de costos de transacción la asignación de recursos es independiente de la asignación de derechos de propiedad.

Podemos ver la aplicación del teorema de Coase bajo un lente más micro en nuestras interacciones familiares. Esto resulta cierto en mi propio ambiente, ya que llevo los últimos dos meses y medio tomando decisiones colectivas junto a mis dos hermanas y mis papás. Decidimos sobre qué comer, a quién le toca sacar a los perros a caminar o incluso quién usa la cuenta de Netflix. Este último es un ejemplo perfecto de una negociación con bajos costos de transacción en términos de Coase. El plan estándar de Netflix solo permite a dos cuentas utilizar la plataforma al mismo tiempo, y ahora que todos pasamos tiempo en casa debido al confinamiento, solemos ver más series y películas que de costumbre. 

El bien en disputa es, entonces, el uso de la cuenta de Netflix. En términos de costos de transacción, estos son extremadamente bajos. Somos pocos los actores negociando (cinco personas), tenemos claro cuáles son los derechos de propiedad (usar la cuenta para ver una película) y nos es posible negociar y votar entre nosotros (no hay voto secreto) para llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso. De esta forma, hemos llegado a un acuerdo familiar: una de las pantallas disponibles será usada por mis papás en la televisión de su habitación; y el uso del segundo dispositivo se dividirá entre mis hermanas: una en la mañana y otra en la tarde. 

Así, al tener bajos costos de transacción fue posible negociar y llegar a un acuerdo mutuamente ventajoso para todos los actores involucrados y asignamos el bien donde más valorado es en cada momento. Esto parece fácil en una situación a escala familiar; sin embargo, en las decisiones públicas mayores es mucho más complicado. Los costos de transacción en grandes grupos son altos y las agendas de intereses específicas hacen que las decisiones dentro del mercado político sean ineficientes y que los recursos no estén donde son más valorados. Es por esto que para poder entender una decisión a un nivel macro, ayuda minimizarla y verla en un plano menor que nos permita aplicar las dinámicas de las grandes decisiones a nuestro pequeño mundo de confinamiento. 

Así, al tener bajos costos de transacción fue posible negociar y llegar a un acuerdo mutuamente ventajoso para todos los actores involucrados y asignamos el bien donde más valorado es en cada momento.



11 de junio del 2020

¿Quiénes somos?

El Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas —CADEP— es el núcleo de investigación del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco Marroquín. Fue fundado en el año 2002 con el objetivo de promover la teoría de la elección pública —en inglés, public choice—, una herramienta de análisis que utiliza la economía para estudiar la política.

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.


Otros artículos que te pueden interesar


El proceso de selección natural político: naturaleza y soluciones

Un velo existente en las ciencias sociales, especialmente en la economía, es aquel que nos confunde al pensar que los individuos que asumen cargos en...

¿Quién es James M. Buchanan?

Antes de las dos guerras mundiales, la participación del Estado sobre la economía era mínima. En la segunda mitad del siglo XX alcanzó niveles elevados....

¿Qué incentivo tenemos para pensar racionalmente acerca de la política?

La democracia no es un mercado, es un común. Los votantes individuales no adquieren políticas públicas con sufragios, sino que emiten su voto hacia una...