Listado cerrado y bloqueado: ¿incentiva a informarse?


El próximo 16 de junio se llevarán a cabo las elecciones en el país. Ese día te harán entrega de cinco papeletas: una para el Parlamento Centroamericano, una para la corporación municipal, una para los diputados al Congreso por distrito electoral, una para los diputados por lista nacional y una para el binomio presidencial. A diferencia de las elecciones presidenciales, las otras cuatro funcionan bajo el sistema de listas. ¿Sabes qué quiere decir esto? En este artículo, te explicaremos cómo se asignan los escaños de diputados, qué fórmula electoral se utiliza en el país y cuáles son sus implicaciones.

Los listados pueden ser “abiertos o cerrados” y “bloqueados o desbloqueados”, dependiendo de cada país. Los abiertos y cerrados son aquellos que te permiten votar, o no, directamente por candidatos; los bloqueados y desbloqueados, en cambio, te dejan votar por uno o varios partidos. De esta manera, se pueden dar tres combinaciones.

  1. Listas abiertas y bloqueadas: permiten escoger directamente candidatos de un único partido.
  2. Listas abiertas y desbloqueadas: permiten escoger directamente candidatos de distintos partidos.
  3. Listas cerradas y bloqueadas: permiten votar por un listado establecido por un partido. Este es el caso de Guatemala.

¿Cuáles son las implicaciones de nuestro sistema electoral? En el caso de Guatemala, el votante tiene que incurrir en los costos de informarse sobre quiénes conforman los listados de los partidos con los cuales simpatiza, para así saber a cuál dar su voto. El tiempo invertido en este ejercicio aumenta, pues no solo debe hacerlo para el listado del distrito electoral, sino también para el nacional. Por esta razón, la teoría del public choice argumenta que los votantes suelen ser racionalmente ignorantes, puesto que, al menos la mayoría, no están dispuestos a tomarse el tiempo de informarse.

En el caso de los listados abiertos y desbloqueados, los costos que el votante debe asumir para informarse son mayores. En este caso, la situación ideal sería que el votante investigara a los distintos candidatos para asegurarse de votar por quienes mejor representen sus preferencias. No obstante, como ya dijimos, los costos de informarse son altos. Asimismo, el tener que elegir por preferencia a los candidatos —suponiendo que el votante no se ha informado—, podría traer como consecuencia el voto “al azar”.

En conclusión, existen listados en los cuales se emite un voto con mayor capacidad de elección, pero no necesariamente más racional. En Guatemala se utilizan listados cerrados y bloqueados, los cuales únicamente permiten que se vote por una lista con casillas asignadas por el partido. ¿Incentiva este tipo de lista a informarse sobre los que ocupan las casillas o únicamente votamos por el partido con el que simpatizamos? En estas elecciones, toma el reto de informarte sobre quiénes conforman los listados para votar por quien mejor represente tus intereses.


Por María Isabel Castañeda
29 de mayo del 2019


AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.


Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Otros artículos que te pueden interesar


El buen político

«Si tan solo los buenos participarán» es una frase que se escucha comúnmente cuando hablamos de política guatemalteca. Muchos creen que los problemas de nuestro...

Bienes públicos vs. bienes privados

Usualmente, al escuchar «bien público» pensamos en servicios prestados por el gobierno; sin embargo, puede existir una confusión entre lo que es un bien público...

Homus economicus vs. homus politicus: los incentivos electorales

«The basic Behavioral postulate of public choice, as for economics, is that man is an egoistic, rational, utility-maximiser».  Dennis Mueller, 2003 En mi artículo anterior,...