¿Por qué las series de empoderamiento femenino son cada vez más comunes?



Laura Arce

Estudiante de Relaciones Internacionales con una especialización en Comercio Exterior del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la UFM. Le apasiona el fútbol, el debate y las formas políticas alternativas.

No hay duda de que cada vez es más común ver a mujeres en roles principales tanto en la pantalla grande como en la chica. Aunque no es la primera vez que vemos series o películas de este estilo con altos niveles de popularidad, hoy en día existen muchas más. En los últimos años hemos visto que series como Las chicas del cable, Fleabag, The Good Place y The Marvelous Mrs. Maisel se han vuelto cada vez más populares e incluso llegan a arrasar con las entregas de premios. Pero ¿a qué se debe esto?

Movimientos como #MeToo y #TimesUp han traído a la vista del ojo público las condiciones de desigualdad en las que las mujeres trabajaban en Hollywood. A pesar de que es un movimiento con un mensaje muy importante, esto no lo excluye de convertirse también en una tendencia o una moda. No es que la audiencia que mira series o películas haya cambiado radicalmente en los últimos años, pero está claro que existe un incentivo para que las compañías comiencen a hacer un cambio (muchas veces superficial) que se ha materializado en un mayor número de roles protagonistas para mujeres en producciones audiovisuales. En el período del 2014-2017, de las 350 películas más taquilleras, aquellas con protagonistas mujeres tendieron a generar más dinero que aquellas que eran protagonizadas por hombres.  

No es que la audiencia que mira series o películas haya cambiado radicalmente en los últimos años, pero está claro que existe un incentivo para que las compañías comiencen a hacer un cambio que se ha materializado en un mayor número de roles protagonistas para mujeres en producciones audiovisuales.

De la misma manera, cada vez hay más mujeres protagonistas en la pequeña pantalla. En la temporada 2019-2020, un 42% de los programas de servicios de streaming contaba con protagonistas femeninas. También un 42% de los protagonistas eran masculinos y el 16% restante correspondía a conjuntos como protagonistas. Esto demuestra que las producciones de series también se han subido al tren del empoderamiento femenino. Sumarse a este movimiento ha demostrado ser una excelente estrategia de marketing, pues compañías como Netflix y Amazon Prime Video se han logrado posicionar como servicios pioneros en esta tendencia. Además, series con protagonistas empoderadas como Fleabag o The Marvelous Mrs. Maisel llevan dominando ya varios años las entregas de premios tan importantes como los Emmys. Sin duda, esto ha reforzado los incentivos ya existentes para seguir la tendencia creciente. 

Sumarse a este movimiento ha demostrado ser una excelente estrategia de marketing.

En pocas palabras, esta tendencia se debe a que la industria ha identificado un grupo de interés muy importante: las mujeres. De nuevo, no es que las mujeres no viéramos series o películas desde antes, ni mucho menos que no las viéramos si no había mujeres como protagonistas. Simplemente, en vista del contexto político que se vive a nivel mundial, los números demuestran que nos gusta vernos representadas como más que un personaje secundario o uno sin mayor impacto en la historia. Es refrescante ver a una mujer como un personaje multidimensional siendo la protagonista de su propia historia, por lo que, aunque ver protagonistas femeninas no sea una necesidad de todos los que conforman la audiencia, existe un grupo importante que ha demostrado tener un interés por este tipo de contenido. 


10 de noviembre del 2020

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El Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas —CADEP— es el núcleo de investigación del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco Marroquín. Fue fundado en el año 2002 con el objetivo de promover la teoría de la elección pública —en inglés, public choice—, una herramienta de análisis que utiliza la economía para estudiar la política.

AVISO IMPORTANTE: El análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.


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